lunes, octubre 09, 2006

La identidad es la memoria...

Advertencia: si les interesa la serie Lost, y recién la empiezan a ver, puede haber algún spoiler, pero no creo que sea tan trascendente como para que no lean el artículo que sigue...)

Durante toda la historia de la humanidad la literatura, en sus diferentes formas, fue el principal y único entretenimiento de las masas interesadas en unir el afán de conocimiento con las ganas de pasarla bien.

Comenzando por la tradición oral y luego con la escrita, los papiros, las inscripciones, los códices, los libros manuscritos, la aparición de la imprenta, los primeros incunables, las bibliotecas, los libros ilustrados, los primeros bestsellers... la literatura en sus diferentes formas entretuvo a la humanidad.

El teatro, la música, la pintura y la escultura son artes más puros en tanto la experiencia sensorial es más inmediata.

Todo comenzó a cambiar con el advenimiento de la radio. A través de ese invento comenzaron los primeros relatos que permitieron que el gran público leyera un poco menos. Luego el cine y por último la televisión...

Mi tesis es que las novelas por entregas fueron reemplazadas por las series de televisión en un proceso que acaba de cerrarse ahora.

Las novelas por entregas nacieron a mediados del siglo XIX y enloquecían a fanáticos lectores de todo el mundo, quienes desesperaban por anoticiarse de lo que acontecía con algún personaje de Dickens o Thackeray . Había que esperar, a veces varios meses, para enterarse si la pequeña Becky se había casado o si todo había sido un fracaso. Cuentan que en las factorías de la costa canadiense a la llegada de barcos de Inglaterra, la multitud se agolpaba en los muelles y no podían contener la ansiedad y esperar a leer los capítulos que venían en el barco y gritaba a los marineros que lanzaban las amarras "¡¡¡¡¿¿¿¿Se ha casado la pequeña Becky...!!!!????"

Algo similar ocurre con las series de televisión y ahí estamos todos fanatizados, esperando noticias de series como Lost, Dr. House, Grey´s Anatomy, Los Soprano o la inefable y ya finalizada, la mejor de todas, Six feet under.

No pretendo acá hacer una propaganda de estas series porque no les hace falta. Mejor hago propaganda al Blog de la revista la chicharra viajera, http://la-chicharra.blogspot.com/, pero me parece un signo de nuestro tiempo que no puede pasar desapercibido.

En mi infancia había sido fiel seguidor de series como El tunel del tiempro, El Zorro, Los invasores, Kung Fu, La familia Ingalls, Family, El increíble Hulk.... pero nunca, como ahora, pude percibir ese fanatismo y casi alienación de las masas detras de los misterios e intrigas que plantean las series contemporaneas.

Buscando entender un poco más el fenómeno, me sumergí en ese mundo como quien para entender a los drogadictos decide comenzar con el porro, luego con la cocaína y por último con el paco.

Y acá estoy, fanatizado y desinteresado de casi todo lo demás. Sólo me importa saber qué será de Kate Austen, Jack Shephard o James "Sawyer" Fox, que, pobres, están atrapados por "los otros" encerrados en un perverso experimento del que no entendemos nada pero no deja de fascinarnos, en esa novela por entregas televisada que se dio en llamar Lost. O si Isobel "Izzy" Stevens logrará superar el mal mometo y retornar a la residencia de Cirugía del Seattle Grace en Grey´s Anatomy. O cuando estuve con un duelo importante, en el que las lágrimas permanecían a punto de salir durante muchos días por algo que le pasó a uno de mis grandes amigos de ficción, Nathaniel "Nate" Samuel Fisher jr. en Six feet under.

En cuanto a Lost, una de las claves de la atracción de esta serie es el inmenso misterio que encierra y que parece ir más allá de todo lo anteriormente exhibido en televisión.

Llama la atención el nombre de los personajes: Kate Austen para el personaje de Evangeline Lilly, John Locke para el de Terry O´Queen, Desmond Hume, Danielle Rousseau, Boone Carlyle, Shannon Rutherford.... y otros.

Echemos un vistazo a los apellidos de los personajes:

Locke, por John Locke (1632-1704), padre del empirismo inglés, para quien "la identidad es la memoria" (ya nos ocupamos de él en Siempre Libre a propósito de su ensayo sobre el gobierno civil) tiene una particular concepción acerca del conocimiento humano, la religión privada y la ley natural. Nombre elegido para un personaje clave que tiene una relación particular con la naturaleza y para quien´despojarse de su memoria podría darle otra identidad.

Austen, por Jane Austen, escritora inglesa de fines del siglo XVIII, autora de las novelas Sensatez y sentimientos, Orgullo y prejuicio y Mansfield Park. Un nombre dado a una mujer de acción qu eno pierde el romanticismo.

Hume, por David Hume (1711-1776), filósofo inglés muy relacionado a los empiristas Locke y Berkeley. La interpretación de su pensamiento oscila entre el Escepticismo racionalista y el naturalismo positivista. Nombre dado a un personaje, Desmond Hume, con una fe inquebrantable en el naturalismo positivista hasta que por ciertas revelaciones se convierte en un escéptico, pero siempre oscilando entre esas dos corrientes de pensamiento.

Rutherford, por Ernest Rutherford (1871-1937), el padre de la física moderna. Nació en Oceanía, como Shannon...

Carlyle, por Thomas Carlyle (1795-1881) sabio escocés, historiador y crítico social...

Rousseau, por Jean-Jacques Rousseau (1712-1778), filósofo francés, que busca la felicidad del hombre a través de un contrato social, algo así como una Lilita Carrió del siglo XVIII. Le hecha la culpa al lenguaje y a la política de las discordias entre las sociedades. Pensador a revisar porque todos creemos conocer su pensamiento pero Lost nos hizo releerlo y no era tan así...

Como se puede ver esta serie tiene una relación profunda con la filosofía y la literatura clásica inglesa al punto de que las claves para desentrañar sus misterios podría obtenerse de un análisis del pensamiento de estos autores.

Tal vez las series no sean tan alienantes después de todo y los adolescentes fanáticos de Lost comiencen a leer a Locke, Hobbes, Rousseau, Austen, Carlyle, para divertirse y no de una manera meramente especulativa.

Mi teoría es que en la isla la clave principal es la frase de Locke: "La Identidad es la Memoria"

En la foto se puede ver el logo de Dharma Initiative, la empresa misteriosa que domina todo en la isla perdida de Lost, que dicen que ocupa el mismo sitio físico que la isla de Manhattan..! (o Manhatâo, como dicen los brasileños...)

Epitafio de la tumba de John Locke (el filósofo):

"Detente, viajero. Aquí yace John Locke. Si te preguntas qué clase de hombre era, él mismo te diría que alguien contento con su medianía. Alguien que, aunque no fue tan lejos en las ciencias, sólo buscó la verdad. Esto lo sabrás por sus escritos. De lo que él deja, ellos te informarán más fielmente que los sospechosos elogios de los epitafios. Virtudes, si las tuvo, no tanto como para alabarlo ni para que lo pongas de ejemplo. Vicios, algunos con los que fue enterrado. Si buscas un ejemplo que seguir, en los Evangelios lo encuentras; si uno de vicio, ojalá en ninguna parte; si uno de que la mortalidad te sea de provecho, aquí y por doquier"

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buen articulo, lo que nos hace falta en este tiempo es la capacidad de analisis e imagiancion debido a la TV