jueves, octubre 15, 2009

Adentro

Ayer, estimados amigos de Siempre Libre, fue el día más importante para la Argentina desde la Asamblea de 1813... por fin en la argentina tienen voz los desterrados, voz y poder. Diego Armando, que duda cabe, jamás ha renunciado a su origen humilde y así se expresa.
Como lo a hecho Carlitos (Magno) Tevez en Europa cuando declaró que de poder hacerlo "le arrancaría la cabeza al arquero de Alemania" Qué horror, qué barbarie! Todos los medios europeos (hipócritas miserables) y los chupamedias argentinos replicaron al unísono su repudio. Como ahora chillan como mariquitas que Maradona estuvo horrible. Efectivamente, Maradona dijo como diez veces "que me la chupen" o al periodista de TyC "vos sos uno de los que la tenés bien adentro" (siempre es fea la verdad) y después dale que te dale "que la sigan chupando".
Acaso se imaginan al Señorito Peckerman (ídolo de la clase media argentina) declarando así o al ultra racionalista positivista comptiano Marcelo Bielsa... jamás.
Bueno, mi tesis central es que esos modos civilizados jamás pueden sintonizar con sus jugadores, pueden saber mucho de futbol pero son incapaces de comprender el alma de un semidios salvaje como lo es Tevez o cualquiera de los buenos jugadores de futbol.
Lo que se inicia con Diego es, para mí, una gran ilusión futbolera... como decía Walt Whitman al reivindicar la vida... por un momento... la escuela... atrás... la escuela... atrás... Acaso alguna vez transó Bielsa al pedido desesperado de la gente de poner a Batistuta y Crespo juntos... jamás!! Diego ante el grito de Palermoooo Palerrmooo ... ya está... lo puso junto al Pipita Higuain... y vino el gol...
Yo recuerdo que una vez fui a ver Mandiyú y por ahí, indignado por algo grite: ¡qué deshonesto intelectual el árbitro..! y unos tipos de la tribuna me gritaron PUTOOO..! Tenían razón los bárbaros... el desubicado era yo... así no se habla en una cancha de futbol..
Escribo esto, también para decir que hay muchos tipos en mi país que deseaban que Diego fuese derrotado, (es triste pero es así) y Diego no sólo que triunfó en futbol sino que no se traicionó en sus convicciones más íntimas... y eso es digno de señalar...ante tanto discurso edulcorado de lindas palabras y de críticas hipócritas.
Un abrazo
Fernando Abelenda

miércoles, septiembre 02, 2009

Columbo o La Ley de Medios

Este es un momento crucial de la política argentina. Uno de esos momentos en que no podemos quedarnos en silencio.

Una de las estrategias de los dueños del poder mediático (o simplemente los dueños del poder) es hacer creer que aquel que piensa diferente, aquel que coincide con algunas de las medidas del gobierno es un paria, un loco, un estúpido o un corrupto.

Más allá de los verdaderos perjudicados que siempre son los pobres, ante este bombardeo mediático la primera víctima, como en la guerra, es la verdad. La segunda víctima es el grupo numeroso de los incautos televidentes y radioescuchas, aquellos a quienes la política no les importó nunca lo suficiente como para analizar el dia a dia, escudriñar en los avatares de la lucha cotidiana, buscar entre lineas en los textos, ni cuestionar demasiado el discurso hegemónico de los medios.

Tampoco recuerdan muy bien quien fue Cristian Colombo*, (¿o era Columbo?) para dar un ejemplo de un funcionario que ya no figura y en su momento fue muy poderoso.

Esta hegemonía mediática, comandada por los multimedios Clarin (que dirige al Diario Clarín, Canal 13, Diario La Razón, Diario La Voz del Interior de Córdoba, Expo Agro, Expo Educativa, Papel Prensa, TN Todo Noticias, Correo Privado, Cablevisión, Multicanal, el 60% de Telecentro, Canal Volver, Canal 12 de Córdoba, Canal 7 de Bahía Blanca, el 55 % de Pol-Ka, Cnal Rural satelital, TyC Sorts, TSC Televisión Satelital Codificada, Radio Mitre, FM 100 y otros medios en participación accionaria menor) América (de de Narvaez que incluye America TV, América 24, Radio La Red y otros), el diario La Nación, Radio Continental, etc... está ejerciendo una manipulación informativa gravísima. Atacan como partidos políticos y se defienden con la libertad de expresión.

Pero no quiero convencer a nadie.

Lo único que pido es que aquellos que piensan distinto, que algunos serán, hagan oir su voz, que no se callen, que digan estrictamente lo que piensan, sin agredir, sin mostrarse superiores a nadie.

Es el momento en que tenemos que hablar o escribir.

Crecimos admirando a los argentinos que no se callaron y contra viento y marea defendieron sus ideas, hagámosle hoy honor.

Salud

*Cristian Colombo fue el último Jefe de Gabinete del Gobierno de Fernando de la Rua.

viernes, julio 10, 2009

Acheronta atropos

Desde hace un tiempo que no escribo en el Blog por varios motivos. Uno de ellos fue el resultado de las elecciones del 28 de junio que fue bastante triste para los que pensamos diferente al 70 por ciento del "electorado". Pero acá estamos.

En el ínterin seguí viendo películas, escuchando discos y leyendo libros.

La última película que vi rompió mi letargo de tal modo que acá estoy de nuevo, apasionado por una de las mejores películas que vi en mi vida, Let the right one in. La había visto hace un tiempo que andaba por ahí pero no me pareció que valiera la pena ver una película sueca de vampiros. Parecía como ver un western italiano... Para mi sorpresa aparece en la tapa de el último número de El Amante/Cine y entonces dije, bueno, si.
En este número Diego Trerotola escribe una crítica extraordinaria relacionando la película con el tema del doble y bueno, ese tema para mi, ya se sabe, como diría Cortazar... Una vez escribí, hace ya 12 años, un artículo bastante rudimentario sobre el tema del doble y lo siniestro. Salió publicado en una revista de La Plata con el nombre ampuloso De lo ominoso a la extimidad y pretendía trazar una relación estructural entre tres conceptos, el del Doble en el sentido del Doppelgänger alemán (doble fantasmal, como una duplicación de uno mismo que anda errando por el mundo), lo Siniestro que se traduce también como lo Ominoso (el término freudiano de Unheimlich) y por último un neologismo lacaniano que es la Extimidad (un elemento de un conjunto que se sale de él pero que de alguna manera lo constituye) En fin, mi artículo no era más que una excusa para introducir una serie de obras literarias en las que este tema del Doble y lo Siniestro ocupaban un lugar importante. Ahí citaba a El Horla de Maupassant y a La Hierba Roja de Boris Vian. Si bien lo escribí hace muchos años es recién ahora, después de ver esta película que todo esto cobra sentido.

La película comienza con una imagen del niño Oskar reflejada en el vidrio de una ventana a través de la cual el ve llegar en un taxi a una niña con un adulto que van a instalarse a vivir en su mismo edificio. A Oskar lo vemos a través de su reflejo, un reflejo a su vez transparente y por lo tanto fantasmal. Luego la película se sucede en varios ejes, la niña Eli y su vampirismo, la relación de Oskar con Eli, el calvario de Oskar en su escuela acosado por una bandita de niños crueles como sólo pueden ser los niños crueles, la relación de Oskar con su padre y por último el amor.

Let the right one in podría ser una película perfecta, salvo por algunos planos subrayados en los que vemos a Eli con un aspecto ligeramente envejecido, como si hiciera falta recordarnos que sobre ella, también, recae el peso del tiempo.

Pero obviando este recurso que cuestiono porque no está en linea con la genialidad que tiene en el manejo del fuera de campo, la película sí es perfecta. Porque todas y cada una de las decisiones estéticas son acertadas, porque los dos personajes son entrañables, porque son dos víctimas a quienes queremos proteger, porque sobre ellos sobrevuela la pedofilia (sugerida por los personajes del padre de Oskar y el protector de Eli) y porque, como si el autor hubiera leído el artículo de Freud sobre lo Siniestro, hay una extraña familiaridad en eso que nos estremece, porque ahí donde debe estar lo más íntimo de nosotros se esconde el infierno con su legión de demonios, pero no un infierno donde reina Satanás sino uno donde reina cada uno de nosotros.

Dejemos entrar al indicado.

martes, mayo 19, 2009

Ya empiezan a haber caballos

Hace unos dias, mi hermano Fernando escribió una bella carta en la que citaba a un poeta argentino poco conocido por el gran público, Francisco Madariaga. Esta pequeña referencia sumada a la muerte de Mario Benedetti, me trajo al recuerdo la obra genial de Madariaga y mi relación con la poesía en general .
La poesía está hoy tan subestimada que practicamente nadie, salvo los mismos poetas, la consume. Esa especie en extinción, esos hombres y mujeres que entregan la vida a cómo decir las cosas, debe pasarla bastante mal en términos económicos. ¿Cómo puede sobrevivir un poeta? ¿Es posible vivir de la poesía? Virgilio, el más grande, fue contratado por Augusto para que escribiera un poema épico sobre los orígenes del pueblo romano y esto dio a luz tal vez la más grandiosa obra poética de la humanidad, La Eneida. Hoy el panorama es diferente y esos poetas borronean cuartillas que no tendrán demasiados lectores, que no serán valoradas y que, en el mejor de los casos, muchas veces terminarán entremezcladas en los acordes de algún músico que lleve esas letras a lectores insospechados.
Mi relación con la poesía es de amor, pero un amor contradictorio, un amor como el que uno tiene con una mujer a la que jamás podrá entender, a la que intenta abandonar y siempre vuelve. Como el pasado, que no se va, ni te deja.
Así, en mi adolescencia llegué, de manera tangencial, a la poesía de Francisco Madariaga.
Madariaga es uno de los grandes poetas argentinos. Nacido en Corrientes, fue uno de los valuartes del Grupo Pellegrini, la primera y mas importante vanguardia surrealista de toda América Latina. Su obra se tradujo a muchos idiomas, vivió en Corrientes hasta los 15 años y después en Buenos Aires, yendo y viniendo, como muchos poetas, por el mundo, regresando siempre a lo imposible de nombrar sin recurrir a la poesía, y que tiene que ver con la infancia.
El inconsciente tiene caminos asaz misteriosos y ahí estaban, guardados, recuerdos mansos: los poemas de Francisco Madariaga, de los que conozco bien solamente dos de ellos.
Coco Madariaga murió el 24 de septiembre del 2000.
Este es, para mi, uno de sus mejores poemas:

Viaje estival con Lucio

-Aquí ya empiezan a haber caballos-
... me decía.
Y el viento del nordeste comenzaba a ser verde
... entre los colores del agua de la infancia.
Estábamos ya muy lejos de los bronces, los
... mármoles y los floreros pintados "al gusto de
... la familia" en los cementerios municipales.
Todo aquello quedaba atrás, y el sueño del viejo
... tren casi fluvial nos envolvía.
Mi pequeño hijo de siete años y yo teníamos en
... las manos las ramas de las estrellas y
... el resplandor lentísimo de los ríos rosados,
... donde sangraba el sol de los caballos, las
... vaquerías y las antiguas guerras.
Era el primer viaje solos en el tren marrón que
... no quiere morir.

De País Garza Real,
Editorial Argonauta, 1997


En la foto, Francisco Madariaga con Oscar Portela, otro gran poeta correntino.

Mejor Blog sobre la vida y obra de Francisco Madariaga:
http://www.franciscomadariaga.blogspot.com/

miércoles, mayo 13, 2009

La Jungla del Pizarrón

Voy a comentarles una película.
Se trata de Entre los muros, una película de Laurent Cantet, el mismo de Recursos Humanos y El empleo del tiempo. Yo vi la primera que siempre la recuerdo porque efectivamente el área de RRHH de cualquier empresa es definitivamente el lugar más complejo de todo el capitalismo. Ahí hasta un angel puede convertirse en un demonio. La falsedad, el amague, el doble discurso, la intriga, son artes muy bien vistos en esos reductos. Hay excepciones, claro, pero la película muestra lo que pasa en las empresas comunes. Dicen que en Google y American Express, por ejemplo, se dieron cuenta de que el personal trabaja mejor cuando está feliz y sin miedo. Yo también lo creo pero lamentablemente no dirijo ninguna compañía importante.
Pero de lo que quería hablarles es de Entre los muros. Creo que es interesante porque es una película del subgénero "colegios" pero contada toda desde adentro, casi documental, como si la cámara se colara dentro de un aula de un colegio francés del polimodal. Chicos de 14 y 15 años en su clase de francés con el encargado del curso, el Profesor Francois, mi tocayo.
La película me hizo acordar bastante a otra que vi hace poco y que tiene una estructura muy parecida, Blackboard Jungle (1955) (Semilla de maldad) de Richard Brooks que la vi hace poco. En Blackboard Jungle un profesor nuevo llega a un colegio de las afueras de Nueva York en la que los alumnos son muy quilomberos. Tienen dos líderes, uno es el personaje que interpreta Sidney Poitier en su primera actuación importante (lo gracioso es que el negro tenía 28 años cuando se filmó la película y hace de un pibe de 17) el otro, es un pendenciero que se merecía una buena sopapeada, el inolvidable Artie West (interpretado por Vic Morrow, el sargento Saunders de Combate! ¿se acuerdan?) El profesor, un Glen Ford siempre al punto de la crispación, el profe Dadier, Daddy, le da su merecido en una escena clave de la historia del cine. Blackboard Jungle fue muy importante también por motivos estéticos y por lo que produjo después. Además fue la primera película que logró que un tema de rock esté primero en la lista de los más escuchados de las radios norteamericanas al punto de que se considera al dia del estreno de esta película como el del nacimiento del Rock and Roll: el 25 de marzo de 1955. La canción en cuestión es Rock around the clock de Bill Halley y sus cometas.
Bueno, Entre los muros también cuenta la historia de un profesor y su relación con los alumnos. Lo interesante es ver cómo es imposible entrar en los registros y los códigos de estos pibes y el profesor que quería hacerse el compinche la pasa bastante mal. Por pelotudo.
La película ganó la Palma de Oro en Cannes. ¡Por fin un premio bien dado!
Excelentes actuaciones, un ritmo narrativo que no decae y la impresión de que uno ha estado ahí, con esos alumnos en los que se adivina un universo detrás de cada rostro.
Recomendadísima.

viernes, mayo 08, 2009

A los que vieron XXY de Lucía Puenzo

Yo no ví XXY por varios motivos, pero sobre todo por lo siguiente: hay tanto para ver...!
Me sorprende que ustedes a la hora de elegir una película para ver elijan justamente esa. Era bastante probable de antemano el fiasco, porque se que ustedes, mis lectores, tienen buen gusto, y no puede gustarles una película semejante, por lo que evidentemente les falta escudriñar un poco antes de decidir qué van a ver.
Todos sabemos que hay una escena en la película en la que el personaje de Inés Efrón sodomiza a el personaje de Piroyansky que pone cara de sorprendido. El disparate es tan mayúsculo que coincido con Susana Canevaro en que da un poco de verguenza ajena imaginar la cara de los miembros de la Academia de Hollywood cuando vieron esa escena y empezaron a reirse.
Y bueno, Susana, si te sirve de consuelo creo que peor hubiera sido que como candidata a los Óscares, hubiera ido La señal de Darín, porque allí directamente se hubieran quedado dormidos. Muy sorprendente es que a la implacable crítica de cine, la Comandanta Clara, le gustó La señal, por lo que le recordaré dentro de unos años, cuando no quiera acordarse.
Darín es un capo ya se sabe, todos lo queremos mucho, es un gran tipo y todo lo demás, pero eso no justifica que se pierda el espíritu crítico y se aplauda de pie cualquier bodrio en el que actue.
Pienso que voy a ver, tal vez, algún día XXY, pero me va a costar y seguramente será sin entusiasmo.

miércoles, mayo 06, 2009

Borges for dummies

La supuesta complejidad de Borges no está en su prosa, que es clara como el agua clara, sino en los laberintos mentales que abre. La muerte y la brújula no es un texto simple, pero es facil de leer, como todo Borges. Borges tiene la particularidad de que en sus textos no hay ni una palabra de más. Esa era su obsesión, casi. La justa medida. Hasta sus poemas me parecen fáciles.

Si, como afirma el griego en el Cratilo, el nombre es arquetipo de la cosa, en las letras de Rosa está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo.

O el poema El general Quiroga va en coche al muere



El madrejón desnudo ya sin una sed de agua
y una luna perdida en el frío del alba
y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.



(Fíjense lo que son estos versos, imposible describir mejor a la Pampa, el escenario donde se va a representar la tragedia que se avecina!)



El coche se hamacaba rezongando la altura;
un galerón enfático, enorme, funerario.
Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
tironeaban seis miedos y un valor desvelado.



(Fíjense las imagenes cinematográficas, del carruaje hamacándose llevando a Quiroga y los caballos (tapaos) llevando a los 6 que acompañaban a Quiroga todos cagados y a él, valiente.)



Junto a los postillones jineteaba un moreno.
Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
El general Quiroga quiso entrar en la sombra
llevando seis o siete degollados de escolta.



(Ir en coche a la muerte!)



Esa cordobesada bochinchera y ladina
(meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
Aquí estoy afianzado y metido en la vida
como la estaca pampa bien metida en la pampa.



(Estoy de acuerdo con Quiroga (y con Borges) al respecto de la cordobesada.)



Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
no he de soltar la vida por estos pedregales.
¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?



(¡Se sentía inmortal el Tigre!)



Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.



(¡La muerte que es de todos! Simple y genial...)



Ya muerto, ya de pie, ya inmortal, ya fantasma,
se presentó al infierno que Dios le había marcado,
y a sus órdenos iban, rotas y desangradas,
las ánimas en pena de hombres y de caballos.



¿Y qué te parece? ¿Te gusta, pibe?