sábado, septiembre 30, 2006

Aletea como una mariposa y ataca como una avispa...

Hace unos días vi uno de los mejores documentales de la historia del cine, When we were kings, que se centra en la pelea de boxeo más importante de todos los tiempos, entre Mohammed Ali y George Foreman, en Zaire, en 1974.

Allí vemos a un Ali, ya veterano con 32 años, como retador y a George Foreman, en la flor de la edad, como campeón del mundo.

La pelea fue muy significativa porque se realizó en África y se la rodeó de un gran componente político en tiempos de auge del Black Power, las Panteras Negras y la memoria de Malcolm X.

Alí había abrazado hacía poco tiempo la fe islámica y adoptado su nuevo nombre abandonando el de Cassius Marcellus Clay, que consideraba, como Malcolm X, un nombre puesto por los amos a sus esclavos negros.

Mohammed Ali había anunciado, con una verborragia jamás igualada, sus planes para recuperar la corona de Campeón Mundial de todos los pesos. El plan de pelea, explicado hasta el hartazgo por el retador, era que Alí bailaría alrededor del formidable pegador como un torero frente a un toro asesino enardecido. Bailaría sin parar y Foreman se desesperaría por atraparlo. Si George lo conseguía, Alí sería destruido con un par de golpes.

Llegado el día de la pelea nadie pensaba que Alí podría derrotar a Foreman. Hasta daba cierta pena imaginar como Alí debería tragarse todas sus bravuconadas mordiendo el humillante polvo de la derrota.

Pero la hora del combate llegó y la sorpresa se instaló en todos los que siguieron la pelea. Aquellos en el ring side como Norman Mailer y aquellos frente a una televisión en blanco y negro en la lejana provincia de Corrientes, como yo que sólo tenía unos pocos añitos de aficionado.

Alí en el primer round largó unos golpes como para humillar y enfurecer a Foreman, consiguiéndolo. A partir del segundo round Alí hizo todo lo contrario de lo que había anunciado. Se recostó en las cuerdas recibiendo un aparente duro castigo, pero resistiendo y esperando que Foreman se confiara y se encegueciera como si estuviera golpeando a una bolsa pesada. Mientras recibía los golpes al cuerpo Alí no dejaba de hablar a los oídos del toro salvaje diciéndole: "¿Oye George, eso es lo más fuerte que puedes golpear..? Creía que eras más duro, George..." y cosas por el estilo.

Pero de repente Alí pareció despertarse y con un jab directo al rostro del campeón signó el fin de la pelea. Una seguidilla de golpes llevaron al gran George Foreman a la lona por primera vez. Después del último golpe Alí evitó rematarlo siguiendo la caída de George lentamente con la diestra preparada pero sin pegar innecesariamente, con la elegancia que siempre lo caracterizó.

Así Alí recuperó el título y demostró por qué sería el más grande boxeador de todos los tiempos, por su genialidad en todos los sentidos posibles.

Volviendo a la política Argentina, me acordé de esta pelea al analizar los cruces de declaraciones entre el presidente Kirchner y el periodista Joaquín Morales Solá.

Tras soportar los embates de Joaquín durante muchos rounds, el presidente parecía estar recibiendo un duro castigo, pero de repente Kirchner parece despertar y lanza un solo golpe demoledor. Leyó publicamente una cita textual de Morales Solá en el diario Clarín en 1978 en la que elogiaba al general Jorge Rafael Videla. Devastador golpe y Knock Out del periodista que cae elegantemente a la lona.

Después Morales Solá denuncia una amenaza telefónica que suena tan inverosimil como innecesaria. Le dijeron por teléfono que deje de escribir en contra de Kirchner.
Que Kirchner ordene hacer eso sería como que Alí luego de tener a Foreman en la lona, saltara al ring side y buscara una silla para estrellarla sobre la cabeza de su vencido contendiente.

Inverosimil e innecesario.

En la foto vemos otra pelea memorable Cassius Clay vs. Sonny Liston, cuando la leyenda comenzaba...

Así en la política como en el box, así en la tierra como en el cielo...

martes, septiembre 26, 2006

Reconciliación

Uno de mis consumos fatídicos es mirar por televisión, los domingos a la noche, los programas políticos de Majul y Grondona. Como todo consumo fatídico produce mucho daño pero también hay ahí una satisfacción masoquista que se debe reconocer.

El domingo pasado la doctora Elisa Carrió se refería al caso de la chica que trabaja como prostituta por las noches y durante el día es una ferviente defensora y dirigente de las agrupaciones que reivindican lo actuado por las fuerzas armadas durante el Proceso Militar (de 1976 a 1983) . Yo personalemte no veo ninguna contradicción en eso, los militares no estaban en contra de las prostitutas en general ni las prostitutas en contra de los militares. Sí me parece que la cámara oculta fue una herramienta poderosa porque la prostitución es en general un problema relacionado con las clases sociales y es probable que los grupos militares por esta revelación pierdan un valioso cuadro político, ya que no creo que quieran seguir teniéndola entre sus espadas.

Pero lo que invocaba la doctora Carrió era un concepto muy caro a los católicos, la Reconciliación. Decía ella que nada sería posible en el país sin Reconciliación. Coincido en que eso sería lo mejor para este país. A mi particularmente me interesa mucho porque me parece muy doloroso que a tantos años de los hechos uno deba estar distanciado de personas que quiere por motivos ideológicos.

¿Pero cómo se llega a una reconciliación si no hay pedido de perdón..? ¿Si no hay reconocimiento de los errores..? No me refiero a los que cometieron los delitos sino a los que los apoyaron y aun los defienden.

El tema del Perdón es una cuestión mayúscula entre los pensadores. Recuerdo una clase de Derrida, el genial filósofo francés, en la que se ocupaba del Perdón, el perdón como frase performativa. "Perdón" es también una frase performativa, es decir que se realiza con solo pronunciarla. Se pide perdón pidiéndolo. Pero es que aquí, en la Argentina, nadie que haya sido partícipe de algún hecho violento jamás ha pedido disculpas.

La Reconciliación es también un sacramento de la Iglesia Católica vulgarmente llamado Confesión. E incluye el arrepentimiento y el propósito de enmienda.

Parece elemental que si alguien pretende reconciliación debería entender que como condición sine qua non debe reconocer lo que hizo, pedir perdón y tener propósito de enmienda.

Nada de eso me parece posible en el caso de las violaciones a los derechos humanos durante los setenta. Nadie va a pedir perdón, nadie va a reconocer nada, así que pedir reconciliación es bastante útopico. Es más fácil pedir Olvido.

Es claro que los que defienden a los militares, en muchos casos, lo hacen con convicción, creen en eso. No lo hacen de canallas. Están convencidos. El problema es que al haber juicios y cárcel todo deja de ser un debate ideológico para situarse en el terreno de lo fáctico y ahí la implicación es claramente diferente.

Si lo que pasó en la Argentina en esa época hubiera sido una guerra civil hubiera sido más fácil, a la manera de la Guerra Civil Española o la Guerra de Secesión Norteamericana. Pero no parece haberse tratado de eso.

En tanto otras cosas pasaron y pasan en el mundo, como la de la foto en la que un supuesto miembro del Viet Cong es ajusticiado ante las cámaras de un corresponsal en la Guerra de Vietnam.

martes, septiembre 19, 2006

Eli, Eli, lamma sabachtani...

Estamos todos un poco consternados por la ira despertada en el mundo islámico por las declaraciones del Papa Benedicto XVI. Se trata de unas declaraciones realizadas en una homilía en Alemania en las que el Santo Papa, como lo llama Martín Pagés, comentó una carta de Manuel II Paleólogo, emperador bizantino de la última etapa del imperio. En esa carta, dirigida a un "persa culto", denominación que se acerca a un involuntario e inexacto oximoron, Manuel hace la pregunta acerca de cuál ha sido la novedad que el Corán ha traído a la humanidad y responde que ninguna, sólo la espada y el odio. La cita textual es: «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su instrucción de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». Era como para que se enojaran, porque todos sabemos que si hay gente susceptible, esos son los musulmanes. Ahora bien, Joseph Ratzinger, custodio de la fe en tiempos de Juan Pablo II, es una persona que no parece dar pasos en falso. Llegar a ser Papa requiere una interminable e incansable lucha, desde ser un curita clérigo en la que cualquier metida de pata puede hacer que el más brillante quede fuera de carrera. El cardenal Bergoglio, número puesto para una eventual pronta sucesión, puede ver amenazada su candidatura ante las impiadosas notas de Horacio Verbitski en Página 12, por ejemplo. Entonces Josephus Ratzinger parece haber elegido bien la cita. ¿Qué habrá detrás de este asunto..? ¿Una popular "metida de pata" o algo más grave..? ¿Un nuevo concilio de Clermont se avecina..? Urbano II en Clermont hizo el llamado a las primeras Cruzadas...
Pero veamos quién era el señor Manuel II Paleólogo...
En 1350, cuando nació Manuel, el Imperio Bizantino estaba en franca decadencia ante el avance del imperio Otomano, ya convertido al Islam. Formaba parte de la familia llamada de los Paleólogos, de origen griego o más bien macedónico, y que fue la última dinastía que gobernó en Bizancio hasta la caída de Constantinopla en 1453 cuando gobernaba Constantino XI, también Paleólogo.
Manuel II se hizo famoso por unos viajes que realizó por Europa Occidental llegando hasta Londres inmortalizando esta visita en cartas bien conservadas. No era precisamente un pacifista y se puede recordar que una de sus acciones enfurecieron de gran manera a los turcos : Con la intención de recuperar Macedonia y liberarla de manos turcas, Manuel y unos macedónicos complotados degollaron a toda una guarnición turca en una sóla noche en la ciudad de Serres (Macedonia) en 1383, mientras los turcos descansaban de la batalla por haber tomado la ciudad durante el día. El sultán Murad al tomar conocimiento de esta matanza ordena inmediatamente un sitio de la ciudad de Serres y Manuel que para entonces era co-emperador de Bizancio, decide resistir, convoca a los habitantes a la plaza central y los arenga para la resistencia. El sitio duró 3 años y medio y al final la ciudad, harta de la hambruna y las privaciones a las que la sometía el sitio y el olvido, se reveló a Manuel y se rindió a los turcos para evitar una masacre. La segunda ciudad bizantina quedaba entonces en manos de los turcos. Manuel escapó pero después fue enviado por Juan V , su padre y co-emperador, a una isla para que recapacitara por lo que había hecho.
Años después Manuel hará sus famosos viajes por Europa buscando apoyo en la lucha contra los turcos, y en Londres despertó mucha curiosidad por sus atuendos y porque, hay que recordar, Bizancio era lo que quedaba del gran Imperio Romano, dividido en el de Occidente con capital en Roma y en el de Oriente con capital en Constantinopla. En aquel tiempo y con las comunicaciones de la época, Bizancio era un Imperio exótico alejadísimo de Londres, como lo ilustra la carta de un inglés de la época: "En mi interior pensaba hasta que punto resulta doloroso que este gran príncipe del Lejano Oriente (por Manuel II) se haya visto obligado por el peligro de los infieles a visitar las lejanas islas de Occidente para pedir ayuda contra ellos.
Dios mío! ¿Dónde has quedado tú, gloria de la antigua Roma? La grandeza de tu Imperio está hoy al día despedazada y se puede aludir a ella aplicando las palabras de Jeremías: "La que era considerada a los ojos de las naciones princesa de todas las provincias ha sido sometida hoy a tributo." ¿Quién hubiera podido creer que caerías en una miseria tan profunda, que tú, después de haber dirigido en otro tiempo el mundo en un trono sublime, llegarías a no tener ningún poder para prestar tu auxilio a la fe cristiana?"

Al final se trata siempre de la misma maldita e inútil guerra.
Ante todo esto, la humanidad debería comenzar a gritar, entonces, y el papa también: Eli, Eli, lamma sabachtani..! (Señor, señor, por qué me has abandonado!) Esas fueron las casi últimas palabras de Jesucristo en la cruz, dicen algunos...


El de la ilustración más arriba es nuestro amigo Manuel II Paleólogo.

martes, septiembre 12, 2006

Clasificaciones


El ser humano estuvo preocupado desde el comienzo de la historia por el arte de clasificar. Así fue que en el antiguo testamento se clasificaron los animales en unas categorías bastante sorprendentes pero que tenían su utilidad práctica en los rituales judíos y que aún se conservan en la cultura culinaria kosher. Desde entonces no se puede estar al margen de esa manía tan humana de ubicar a las cosas y las personas en tal o cual grupo dentro de una clasificación que, como todas, peca de arbitraria. Bueno, resulta que estuve invitado en el programa de Ginette Reynal, Interrogantes, en Radio Belgrano, AM 950. Fui invitado como médico para hablar del uso indebido de los psicofármacos. Bueno, bueno... Un tema a todas luces intranquilizador, inquietante, diría un psicoanalista que clasifica los problemas según su inquietud potencial...
Lo que más me llamó la atención fue ver en ese programa y en el anterior, que conducía Moria Casan, una falta de pasión pavorosa. Una falta de amor por la radio que en seguida puso en marcha los motores clasificatorios.
La Radio Palermo, con sus programas de bajo presupuesto, con sus conductores mal preparados para la función, con su supuesto mercantilismo, es un paraíso de pasión y amor puesto al servicio de generar un producto digno que no se ve en la radio masiva, con algunas excepciones, claro.
Siempre pensé que los conductores de radio, los animales de radio, deberían encarnar de alguna manera, el ideal renacentista, un poco de todo, más bien mucho de todo.
Versatilidad, curiosidad, ansiedad por saber más, pasión por el lenguaje, amor por la literatura, melomanía, cinefilia, interés por la cultura popular y por la cultura elitista. Ratones de biblioteca, los animales de radio, no deben parar de leer. Preguntones, visionarios, soñadores, conocedores del lenguaje y la gramática, eruditos...
Bueno, Ginette Reynal cuando me vio que llevaba el último libro de Martin Amis, Perro Callejero, de editorial Anagrama, lo miró, al menos lo miró, y me dijo: "mirá lo que lee el doctor.." yo pensé que le llamó la atención el libro, pero se refería a la tapa que mostraba el pecho entreabierto de una mujer y ella pensaba que era literatura...¡porno..! o algo así y agregó "y bueno, con algo se tienen que entretener, ja, ja..."
No sabía de la existencia de Martin Amis, ni de editorial Anagrama, el colorcito amarillo de los libros no le decía nada.
Bueno, entonces podemos hacer una clasificación, las personas que conocen la editorial Anagrama y las que no la conocen. Las que trabajaron para la SIDE y las que nunca trabajaron para la SIDE. Las que saben de que estoy hablando y las que no tienen la menor idea.
Esta noche estará Elena Levi-Yeyati, el Pelle Vence y el staff de siempre de Siempre Libre.
Lean la nota de Germán García sobre los 25 años de la muerte de Lacan, en este link de Clarin, recomendada por Siempre Libre.
http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2006/09/09/u-01267875.htm
Bacci e abracci.
La foto es de mi dibujante de historietas preferido, Enki Bilal. Ya hablaremos de él.