lunes, septiembre 17, 2007

David Lynch o el extrañamiento por Edgar Piñeiro

En las películas de David Lynch, desde Cabeza Borradora hasta Imperio Interior pasando por El hombre elefante, Duna, Terciopelo Azul, Una historia simple…entre otras, su lenguaje se basa en la técnica de extrañamiento.
¿Que es el extrañamiento?

El crítico de Historia de Arquitectura, Manfredo Taffuri, que para conceptualizar las vanguardias artísticas de comienzos de siglo XX (cubismo, dadaísmo, surrealismo, abstracción. etc.) dice que “el extrañamiento es el desplazamiento de una palabra o de un objeto de su contexto habitual y su inserción en un nuevo contexto, que lleva consigo, además de un violento efecto sorpresa, una demanda sobre el significado primario del lenguaje”.

Este nuevo posicionamiento del artista permitió que se crearan en las primeras décadas del siglo pasado, obras como la conocida Fuente de Marcel Duchamp, que no es otra cosa que un mingitorio mostrado como obra de arte para poner en duda sobre… qué es el arte y su función estética.

En La Persistencia de la Visión de Dalí ¿Que explicación tiene esos relojes derretidos con hormigas en su interior insertos en un paisaje desértico? O la conocida Señoritas de Agviñon, en donde las mujeres representadas por Picasso están descompuestas en cubos, sus miembros facetados en prismas irregulares. Esto implicaba y demandaba al observador una nueva construcción del significado y finalidad del arte y en donde las respuestas podían ser todas validas, independiente de lo que quiera expresar realmente el artista trascendiendo el típico juicio de valor como el “que bella obra”.

De igual manera se hizo en la literatura con Ulises de Joyce y su dislocado uso del lenguaje escrito, o los poemas de Bretón o Apollinare.

Pronto el cine se hizo carne de esto, puesto de manifiesto en directores como Eisenstein, Buñuel, Welles, las películas de los Hermanos Marx, Lester (en la comedia), Russel, Fellini, Resnais…

Eisenstein descubre el poder del montaje cinematográfico como el lenguaje del arte cinematografico (a igual que Griffit y Chaplin) experimentando en películas como Octubre sus ideas artísticas mas radicales en la “colisión de opuestos”. Así pues, en la citada Octubre se presencian choques visuales que operan en la narración a modo de permitir una nueva construcción conceptual de parte del espectador. En la descripción, nada lineal, del ambiente revolucionario ruso se insertan sorpresivamente, imágenes de un pavo real, estatuas de Napoleón, y otras que por su hermetismo demandan nuevas relecturas.

La técnica del montaje visual y sonoro propio del lenguaje cinematográfico fue adoptada por Buñuel con el fin de transpolar a este lenguaje, las técnicas del surrealismo (en la pintura y la literatura) tales como el “automatismo psíquico” es decir aquella escritura, escrita automáticamente, expresando de primera mano lo que se me pasa por la cabeza sin un control ejercido por la razón para que el lector o el espectador reconstruya su propio significado acorde a una libre asociación de ideas. Las primeras secuencias de Un Perro Andaluz dan cuenta de esto (y toda la película en si) En escencia esta técnica recorre todo el cine de Buñuel: ¿ Que diablos tiene que ver la piña que agarra Rabal al final de la película Nazarín?. ¿Qué significa el mendigo con bolsa de arpillera que aparece a lo largo de Ese Oscuro Objeto del deseo y que después se encarna en la figura de Fernando Rey? Una nena asegura ver animales en su pieza en unos de los diálogos de Viridiana. Una cajita, con algo que no se ve pero inquieta, muestra un oriental a la prostituida en Belle de Jour. El desplazamiento no es solo de un objeto sino de palabras y secuencias fuera del contexto lógico racional disparando una serie de nuevas interpretaciones (si es que queramos buscarlas).

Este extrañamiento supo acuñar David Lynch en todos sus films. Pensemos en el espantoso bebé larva que descontextualiza el ya descontextualizado ambiente en que vive la familia de Cabeza borradora. La deformidad del hombre-elefante tomando te con las señoras muy victorianas en El Hombre Elefante. La oreja cortada en el parque que en un plano detalle la cámara parece captar algo que ella esta escuchando; las brujas malas y buenas en Corazón Salvaje. El barón Harconte de Duna; la cortadora de césped que sirve de vehiculo en Una Historia Sencilla; las personalidades confundidas en La carretera olvidada, etc, etc…. Y por fin Imperio Interior.

Acá el efecto de extrañamiento opera desde el principio al fin. De entrada la película nos introduce en sus propias leyes por medio de una voz en off. Luego una pareja que habla en un extraño idioma entra en un cuarto con sus cabezas borradas. Un plano secuencia con una angulación de cámara un poco elevada capta a una familia de conejos antropomorfos en un cuarto sofocante. Otro corte nos remite a una vecina que, en un lenguaje críptico, anticipa el futuro a Laura Dern (Kikki). En una aparente elipsis narrativa, eso que fue anticipado ya esta ocurriendo. Todas esas secuencias iniciales reaparecen nuevamente generando nuevos desplazamientos, creando un efecto de extraña violencia.

Desmenuzando aun más esta película puedo notar ciertos patrones que amplían el extrañamiento: El montaje por cortes bruscos o por fundidos y encadenados va fragmentando diferentes historias. Algunas parecen tener una conclusión cuando una secuencia se funde en negro dando paso a otra, que parecería que no tiene relación con la primera, pero que en su desarrollo desemboca en una tercera o cuarta historia que se correlaciona con la primera.

El tiempo, la linealidad de una historia se interrumpe con otra, esta establece cierta conexión con la anterior: en el set de filiación Laura Dern cree ver algo pero que nosotros no vemos. Ese algo omnipresente inquita pero en un manejo del tiempo circular es retomado para concluir en el set de filmación donde la Dern ve realmente lo que le inquietaba. Esta circularidad no cierra la historia sino que da paso a una nueva linealidad pasando por su recurrencia a tiempos cíclicos que parecerían estar pautados por el inquietante plano secuencia de los conejos que da lugar a un nuevo ciclo narrativo pero, que al final, se desplaza hacia otra representación temporal.

El tiempo pasado resuelto con un flashback, ¿es realmente el pasado, en la larga confección que hace Laura Dern a un personaje que irrumpe de la nada?. Los espacios que se abren a otros espacios y sin lógica los van conectando.

Esto nos lleva a otras cuestiones como la porosidad del tiempo y el espacio. Al igual que un cuento de Cortazar, Borges o Phillip K. Dick el tiempo y el espacio se confunden: se entra para salir… se sale para entrar. Lo que es anticipado se vive en diferentes realidades. Estas realidades confluyen en un presente alterado pero que fue anunciado como pasado. Alguien comenta sobre un feroz asesinato pasado, cometido por personas que hablaban un idioma extraño. ¿Pero no era acaso la pareja con cabezas borradas al inicio de la película?. El marido de Kikki (Laura Dern) en una secuencia habla ese idioma y su mujer se confunde en el pasado anunciado. Confusión o fundir con… el pasado presente y futuro o con cualquier combinación aleatoria que queramos hacer en determinadas intercepciones espacio temporal. Pero esto genera la transmutación de los roles de cada personajes. Cada uno tiene un rol marcado Pero la actriz pasa a desempeñar otro papel y su marido otro, y los actores que participan en la película que filman dentro de esta, otro.

La música y los sonidos también ejercen el efecto de extrañamiento: esta opera de manera funcional creando la atmósfera y el clímax de todos los desplazamientos de objetos y secuencias, pero la música que se configuraba de una manera cambia a un rock o a una balada.

El lenguaje. El lenguaje hablado desde el inicio es un factor de desplazamientos. Diálogos sin sentidos en la secuencia narrada encuentran sus insólitas conexiones en otras secuencias: el productor en un dialogo con Kikki le pide dinero a esta pero también le dice que le gustan los conejos (¿?)…

Lynch, en esta película, quien es productor, junto con la coproducción de Laura Dern dijo alguna vez en una entrevista “Disfrutamos al ver que personas muy agradables caen en la tentación de hacer cosas extrañas que las ponen a prueba. No saber donde vamos crea suspenso, y buscar y descubrir el camino es lo más emocionante. Dejar que los acontecimientos me hablen y las ideas vengan a mi”…“Los seres humanos están sumidos en la oscuridad y la confusión y es bello verlos ir de aquí para allá tratando de encontrar un sentido y resolver los problemas. De eso se trata el cine: extremos, contrastes. El cine puede ser un excelente lugar para estudiar la condición humana…”

Imperio Interior de arriba a abajo exige ser vista con otros ojos Si accedemos a esta película de casi tres horas, nos obliga a ir reconstruyendo todos los desplazamientos operantes en el film que trastocan la lógica correlación de cada plano de lo representado y así dar diferentes significados (o ninguno) a esta experiencia de nuestro propio imperio interior.

viernes, septiembre 14, 2007

Inland Empire, inentendible como la vida misma. Por Clara Abelenda


Pocas veces en la vida se nos presenta la oportunidad de disfrutar de manera muy intensa con una obra de arte, mejor dicho con una maravillosa obra de arte. Esto me pasó con Inland Empire, la última de David Lynch, gloriosa película que te transporta al paraiso, al infierno o a donde quieras y te deja en un estado de éxtasis no muy frecuente.

Con mucha prevención, ante los comentarios desvalorizantes hacia el espectador que "no se entiende nada", me dispuse a verla y a tratar de disfrutar de ella muy relajadamente como otro fanático me recomendó.

Ya con la primera imágen, en blanco y negro, me dí cuenta de que estaba por ver algo maravilloso. Imágen y música es toda la película, con actuaciones increíbles que te transmiten un terrible erotismo tan sólo hablando; miedo, mucho miedo, hay unos gritos aterradores que hielan la sangre; desesperanza, frustraciones, en fín todo lo que se te ocurra encontrás en este regalo que sólo un dios puede hacerte.

No se entiende nada, pero entendés todo, entendés cada escena, no hay nada que explicar. El rostro de ella te dice todo o las letras de la canciónes, que te advierten "es raro es raro", para luego otra seducirte con "encontré un sueño que me colma, encontré un sueño que me colma".

Particularmente me gustó la escena de ellos dos hablando, tienen una química brutal; la de ella, Laura dern, como prostituta, contando cómo un tipo la quiso violar, la violencia que transmite te da miedo y fundamentalmente la de ella con las chicas.

La película es rara, pero fantástica; ¿quién dijo que lo raro no es bueno, quién dijo que lo que no se entiende es malo, siempre entendemos todo?? ¿entendemos la vida???, ¿la vida en su conjunto???? Por supuesto que no, y lo mismo decimos que es maravillosa.

Cuando gozamos con algo, gozamos, tratamos de disfrutar lo más posible con el objeto del goce, y no creo que exista alguién que cuando está disfrutando pretenda racionalizar o entender lo que está viviendo, se limita a gozar y punto. Lo mismo pasa con Inland Empire. Es puro goce.

Por lo tanto muchachos a gozar se ha dicho.