martes, junio 24, 2008

Ibarlucea

Mi amigo Carlos "El Negro" Gallo ha escrito esta pequeña reseña sobre su mudanza a un pueblo que parece perdido en el tiempo y que es uno más de ese interior maravilloso pero con personas como las de acá nomás, que piensan tan feo como cualquiera de nosotros y que son tan descartables o imprescindibles como las que uno puede encontrar en Sante Fe y Callao. Por las fotos se ve que es un lugar muy apacible. Qué atrevido el Negro, ¡¡venir a joder a un pueblo tranquilo..!!!...


Ibarlucea

por El Negro Gallo

Estoy dejando la metropoli, mi Corrientes Porá, de a poco, porque no me da para hacerlo de una vez. El campo ha sido mi objetivo, ser parte de la Sociedad Campera, alineada junto a la Cristina. Yo pregunté : "¿Qué Cristina?. Ojo al piojo, que no quiero lio con la que te jedi", y me contestaron: "seguinos que no te vamos a desfraudar. Nuestros dos principios fundamentales, son los derechos del animal y la libertad de los yuyos: No matamos ni a los gorgojos y con respecto a los yuyos, los dejamos crecer solos, para que sean libres."

Alquilamos una casa, toda amarilla ella. ¿Será "Casa Amarilla"?. Le pregunte a la Lorena, "¿por que elegiste esta?". Y me contesto, "acaso no recordas que soy bostera". Mujer de hombre de campo!!!. No tiene nada, ni cucarachas. Tal es la cosa, que la vecina me vendio a un precio justo, unas cuantas, pensando que solucionaba su problema, porque las otras, por afectos, las iban a seguir.

Este maravilloso pueblo tiene o tenía varios personajes. Uno, que ya murio, era mas viejo que el pueblo. Puso el boliche, y entre los tetra-bricks y escupideras que vendía, creció. Él vendió lo que se necesitaba. Hoy tenés que ir al Super. Se llamaba Abdala, "el turco" obviamente. Dueño de unos de los dos bares: Yo iba, porque desde que murio no pude volver a ese lugar sagrado. Hacia "el Abdala" en honor a su propia persona. Cinzano y Fernet. Uds se preguntaran qué tiene de diferente al del Sheraton. En la paciencia..., en la paciencia... y el sifón. A golpe de soda, intermitente y espera, lograba llegar al final, con un copo de espuma, que era el destaque. El otro bar esta al lado de mi casa. Una cosa fundamental, por el tema de los controles de alcoholemia. Pero lo mas importante, es que no pueden entrar mujeres.y no lo digo por machista, sino por los celos de la Lorena.

Para redondear, el intendente de la comuna, que por el presupuesto no le da para municipalidad, es el Negro Palma, Ex jugador de Central, que su vestimenta protocolar es la camiseta canaya. No se sabe cuantos habitantes tiene, porque no hay gente para hacer el censo.

Este pueblo que se llama Ibarlucea, esta sobre la ruta 34 que va hacia el noroeste, a 8 km de Rosario y 20 minutos de mi oficina. Uds se preguntarán cómo lo conoci. Cuando adolescente, estaba noviando y despues de tres dias, estaba como el pan recien salido del horno. La Flaca, como la llama ahora ese Calamaro, me dice, vamos a La Luna. Yo pense, esta es la mujer para que sea la madre de mis hijos. Qué romantica!!! Ingenuo yo, pregunto: "¿y como hacemos para llegar mi Dulcinea?". "Agarra la 34, hacia Ibarlucea". Despues me entere de que era un motel. En mi ansiedad siempre me pasaba y terminaba en el pueblo, mas precisamente en los yuyos. Días despues me empezó a picar el pubis y ella me dijo: son los gorgojos. Como se daran cuenta, todo tiene siempre un porqué, su piedra filosofal, es el amor y la libertad.

Qué belleza que un pueblo haya tenido la grandeza de no crecer, seguir siendo pequeño.

Todo esto tiene que ver, que ni los gorgojos me aguantaron, se me iban, me abandonaban.

Pero este proyecto nuevo, joven y desafiante, a mis 64 pirulos, lo hago con la mujer que me cambio la vida, a chancletazos.

jueves, junio 05, 2008

En definitiva, la vida.

Sobre Leonera de Pablo Trapero
por Clara Abelenda

Salí del cine con una tremenda angustia. Lo que había visto me lleno de sentimientos encontrados que me enfrentaron con lo que significa vivir, con lo que en definitiva es la vida.
Vivir no es fácil, lo sabemos todos aunque tratemos de disimular, pero Trapero, nos muestra en forma descarnada, sin anestesia pero con una maestría digna de un grande, lo que es la vida, nuestra vida en definitiva. Dolor, angustia, felicidad, amor, placer y sobre todo lucha, mucha lucha, mucho esfuerzo para poder sobrevivir y salir airoso.
Película que te llega al alma y te reconcilia con el cine argentino, pero por sobre todo te reconcilia con el género humano.
Con una pequeña historia, un crimen que no se sabe quien cometió, tomando como escenario una cárcel, Trapero hace una gran película, una película de vida, interpretada por la maravillosa Martina Guzmán, en el papel de la maravillosa Julia Zárate, y con un fantástico elenco que hacen posible esta obra de arte.
Julia, un día despierta y se da cuenta que estuvo dormida, vivía como una sonámbula, nadie se daba cuenta ni ella misma que estaba dormida, caminaba con los ojos abierto pero dormía. Se despierta de golpe en la cárcel, en el mundo real, acusada de haber cometido un asesinato, embarazada sin saber de quien, acosada por otras mujeres, por otros sobrevivientes, por la realidad….y de golpe…toma conciencia de que vivir es otra cosa, que vivir es luchar, que vivir es amar, que vivir es tratar de ser feliz con lo que te toca, aprendiendo a vivir de una manera digna, tomando lo que la vida te ofrece y disfrutando con ello.
Hay escenas entrañables, la que particularmente me emocionó, fue cuando las reclusas en fila, una atrás de otra, llevan a sus hijos al jardín, y vuelven después en silencio orgullosas de ser madres, orgullosas de vivir. La escena en que Julia totalmente cambiada muestra que es capaz de destruir un mundo por defender a su hijo, es increíble, la madre de Julia, que no puede creer lo que le paso a su hija y llora sin poder contenerse…. La lucha de dos gordas en el baño, sin palabras….., la unión que existe entre todas es conmovedora, y la relación que tiene Julia con otra presa Marta, es de las más lindas que el cine te ofrece. Julia es una genia, Julia nos enseña a vivir, a disfrutar de lo que tenemos y a pelear por ello, aprendemos de ella, por eso solo nos queda decir gracias Julia, gracias Pablo, por esta lección de vida que nos dan con la Leonera.. y gracias Pablo por querer a tus personajes, por querernos tanto.
No puedo dejar de mencionar, que en el excelente guión de esta hermosa película, intervino Santiago Mitre, director de la película El amor primera parte, hijo de un integrante del grupo, y amigo mío Ricardo Mitre. Besos Clara

domingo, junio 01, 2008

Desagravio a Kitano

Me quedé mal por el maltrato que le ha propiciado el Grupo de Cine a uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos, Takeshi "Beat" Kitano, en la última reunión en casa de la familia Marafioti. Esa noche vimos Kids Return (キッズ・リターン) (Kizzu Ritaan), una película emblemática en la vida de Takeshi.

Kitano nació en 1947 en el seno de una familia humilde de un barrio obrero de Tokio, hijo de un pintor que aparentemente era miembro de la Yakuza. El padre se llamaba Kikujiro y en homenaje a él, Kitano llamaría así a uno de sus personajes más recordados en El verano de Kikujiro (recordar que en la película Kikujiro era el mafioso que toma a su cargo al niño)

La madre de Kitano, Saki, hizo muchos esfuerzos por mandar a Takeshi a la escuela pero finalmente lo expulsaron por mal comportamiento y comenzó a trabajar en bares de Striptease. En uno de esos bares, Kitano estaba trabajando en 1972 de ascensorista cuando uno de los cómicos se enferma y entonces se ofrece a remplazarlo y lo hace con tanto éxito que comienza, con Kaneko, una dupla cómica que lo haría famoso en el mundo del mazai (una especie de dupla de stand up a la japonesa). Kitano y Kaneko formaron un duo conocido como Los dos Beat y de ahí el apodo que todavía le queda a Kitano. Los dos Beat tuvieron tanto éxito que llegaron a la cadena NHK, la más importante de Japón.

Nagisa Oshima lo invita en 1983 a participar de su película Merry Christmas Mr Lawrence, que en Argentina se conoció como Furyo (junto a David Bowie) y así Kitano tiene su primera experiencia importante con el cine. En esta película, como Kitano era tan conocido como humorista, su actuación fue tomada en broma por todo el público que se reía a carcajadas ni bien él aparecía en pantalla. Esto fue tan humillante para Kitano que juró a partir de ahí que sus personajes siempre serían serios, toscos y que casi nunca sonreirían en pantalla. Otra vez fue convocado en 1989 a actuar en una película que le cambiaría la vida Violent Cop (Policía violento) que iba a ser dirigida por el mítico director Kinji Fukasaku (Polo lo conoce bien, es el de Battle Royale) pero este se enfermó y Kitano se ofreció a dirigir la película sin ninguna experiencia previa. Ahí ya comienza a trazar su estilo característico que hoy no sorprende tanto porque fue copiado hasta el hartazgo, pero entonces esas escenas bucólicas detenidas por accesos de violencia, largas caminatas con música incidental característica, tomas estáticas prolongadas, la cámara detenida por un rato largo con los personajes ya habiendo salido fuera de plano, eran sumamente novedosas y embriagadoras.

Luego filmó tres películas emblemáticas, Boiling Point (1990), Sonatina (1993) y Escenas frente al mar (1991) esta última sobre un surfista pobre y sordomudo y su historia de amor con una chica que lo acompaña a todas partes en silencio. Después de estas tres filma su primera comedia (que yo no vi) Getting Any? (1995) .

Después de esta película Kitano tiene un tremendo accidente, saliendo totalmente alcoholizado, se hace pelota contra un poste a toda velocidad en su moto y estuvo muy cerca de morir, internado 4 meses en un hospital de Tokio, con un juicio en contra de su aseguradora por conducir borracho, pierde todo el dinero que tenía y queda con un deformación, un tic permanente en la mitad derecha de la cara la que le queda paralizada en un rictus maligno que viene bien para sus papeles de Yakuza.

Después de este accidente se dudaba de si Kitano volvería a levantar cabeza. Pero como uno de los personajes de Flores de Fuego (Hana Bi) 1997, Kitano se dedicó a pintar unos cuadros fabulosos con marcadores de color tipo Silvapen que los usó en esa película, en el comienzo de Kids Return y en otras.

Inmediatamente después de recuperarse filma su película Kids Return (la que vimos en lo de los Marafioti) que tiene un puntaje de 7,6 sobre 10 en IMDB con 1922 votantes. Un puntaje muy elevado para el sitio que Clara define como popular. En rottentomatoes.com, el review de las críticas más importante del mundo, le dan una frecura del 100 % con 5 críticas revisadas, la más importante de la BBC. Si pasean un poco por rottentomatoes se van a dar cuenta de lo dificil que es llegar a este porcentaje de frescura.

Kids return es una película maravillosa, excelentemente actuada. Algo lenta y tal vez demasiado larga para una velada en la que los asistentes, adormilados por muchas botellas de excelente vino y amantes no confesos del cine más pochoclero y barato de Hollywood, jamás podrían apreciar semejante obra de arte. Es verdad, lo confieso, que algunos códigos del cine japonés como el humor del teatro Kabuki que sutilmente se desliza no es facil de apreciar por la cultura occidental, pero sacando eso, la película desborda sinceridad y simpatía.

Clara pedía definiciones sobre la película a 10 minutos de comenzada, te gusta..? preguntaba, mientras los otros, la mayoría, dormía...Esta película rechaza la definición categórica inmediata, es menester dejarla en el cerebro, en el area del hipocampo que almacena las emociones, no dejarla salir con exabruptos , dejar que repose y luego pensarla de nuevo. Y ahí quiero ver qué dicen...

Después de Kids Return la de Takeshi es historia conocida.

Kitano se consagró en Venecia con Hana Bi, y luego su fama recorrió el mundo, fue cool decir que a uno le gustaba Kitano. Y él siguió con lo suyo. Brother, Dolls, Kikujiro... Yo tal vez caí en la trampa alguna vez, debería volver a ver Zatoichi, que no la entendí...

Una cosa más, no me importa si no llegaron hasta acá leyendo esta nota porque tal vez sea demasiado largo lo que escribí pero algún día, tal vez sus nietos lo lean y gustosos se dispongan a ver, sin prejuicios ni haraganerías, una buena película del más grande, de Takeshi Beat Kitano.