martes, junio 24, 2008

Ibarlucea

Mi amigo Carlos "El Negro" Gallo ha escrito esta pequeña reseña sobre su mudanza a un pueblo que parece perdido en el tiempo y que es uno más de ese interior maravilloso pero con personas como las de acá nomás, que piensan tan feo como cualquiera de nosotros y que son tan descartables o imprescindibles como las que uno puede encontrar en Sante Fe y Callao. Por las fotos se ve que es un lugar muy apacible. Qué atrevido el Negro, ¡¡venir a joder a un pueblo tranquilo..!!!...


Ibarlucea

por El Negro Gallo

Estoy dejando la metropoli, mi Corrientes Porá, de a poco, porque no me da para hacerlo de una vez. El campo ha sido mi objetivo, ser parte de la Sociedad Campera, alineada junto a la Cristina. Yo pregunté : "¿Qué Cristina?. Ojo al piojo, que no quiero lio con la que te jedi", y me contestaron: "seguinos que no te vamos a desfraudar. Nuestros dos principios fundamentales, son los derechos del animal y la libertad de los yuyos: No matamos ni a los gorgojos y con respecto a los yuyos, los dejamos crecer solos, para que sean libres."

Alquilamos una casa, toda amarilla ella. ¿Será "Casa Amarilla"?. Le pregunte a la Lorena, "¿por que elegiste esta?". Y me contesto, "acaso no recordas que soy bostera". Mujer de hombre de campo!!!. No tiene nada, ni cucarachas. Tal es la cosa, que la vecina me vendio a un precio justo, unas cuantas, pensando que solucionaba su problema, porque las otras, por afectos, las iban a seguir.

Este maravilloso pueblo tiene o tenía varios personajes. Uno, que ya murio, era mas viejo que el pueblo. Puso el boliche, y entre los tetra-bricks y escupideras que vendía, creció. Él vendió lo que se necesitaba. Hoy tenés que ir al Super. Se llamaba Abdala, "el turco" obviamente. Dueño de unos de los dos bares: Yo iba, porque desde que murio no pude volver a ese lugar sagrado. Hacia "el Abdala" en honor a su propia persona. Cinzano y Fernet. Uds se preguntaran qué tiene de diferente al del Sheraton. En la paciencia..., en la paciencia... y el sifón. A golpe de soda, intermitente y espera, lograba llegar al final, con un copo de espuma, que era el destaque. El otro bar esta al lado de mi casa. Una cosa fundamental, por el tema de los controles de alcoholemia. Pero lo mas importante, es que no pueden entrar mujeres.y no lo digo por machista, sino por los celos de la Lorena.

Para redondear, el intendente de la comuna, que por el presupuesto no le da para municipalidad, es el Negro Palma, Ex jugador de Central, que su vestimenta protocolar es la camiseta canaya. No se sabe cuantos habitantes tiene, porque no hay gente para hacer el censo.

Este pueblo que se llama Ibarlucea, esta sobre la ruta 34 que va hacia el noroeste, a 8 km de Rosario y 20 minutos de mi oficina. Uds se preguntarán cómo lo conoci. Cuando adolescente, estaba noviando y despues de tres dias, estaba como el pan recien salido del horno. La Flaca, como la llama ahora ese Calamaro, me dice, vamos a La Luna. Yo pense, esta es la mujer para que sea la madre de mis hijos. Qué romantica!!! Ingenuo yo, pregunto: "¿y como hacemos para llegar mi Dulcinea?". "Agarra la 34, hacia Ibarlucea". Despues me entere de que era un motel. En mi ansiedad siempre me pasaba y terminaba en el pueblo, mas precisamente en los yuyos. Días despues me empezó a picar el pubis y ella me dijo: son los gorgojos. Como se daran cuenta, todo tiene siempre un porqué, su piedra filosofal, es el amor y la libertad.

Qué belleza que un pueblo haya tenido la grandeza de no crecer, seguir siendo pequeño.

Todo esto tiene que ver, que ni los gorgojos me aguantaron, se me iban, me abandonaban.

Pero este proyecto nuevo, joven y desafiante, a mis 64 pirulos, lo hago con la mujer que me cambio la vida, a chancletazos.

jueves, junio 05, 2008

En definitiva, la vida.

Sobre Leonera de Pablo Trapero
por Clara Abelenda

Salí del cine con una tremenda angustia. Lo que había visto me lleno de sentimientos encontrados que me enfrentaron con lo que significa vivir, con lo que en definitiva es la vida.
Vivir no es fácil, lo sabemos todos aunque tratemos de disimular, pero Trapero, nos muestra en forma descarnada, sin anestesia pero con una maestría digna de un grande, lo que es la vida, nuestra vida en definitiva. Dolor, angustia, felicidad, amor, placer y sobre todo lucha, mucha lucha, mucho esfuerzo para poder sobrevivir y salir airoso.
Película que te llega al alma y te reconcilia con el cine argentino, pero por sobre todo te reconcilia con el género humano.
Con una pequeña historia, un crimen que no se sabe quien cometió, tomando como escenario una cárcel, Trapero hace una gran película, una película de vida, interpretada por la maravillosa Martina Guzmán, en el papel de la maravillosa Julia Zárate, y con un fantástico elenco que hacen posible esta obra de arte.
Julia, un día despierta y se da cuenta que estuvo dormida, vivía como una sonámbula, nadie se daba cuenta ni ella misma que estaba dormida, caminaba con los ojos abierto pero dormía. Se despierta de golpe en la cárcel, en el mundo real, acusada de haber cometido un asesinato, embarazada sin saber de quien, acosada por otras mujeres, por otros sobrevivientes, por la realidad….y de golpe…toma conciencia de que vivir es otra cosa, que vivir es luchar, que vivir es amar, que vivir es tratar de ser feliz con lo que te toca, aprendiendo a vivir de una manera digna, tomando lo que la vida te ofrece y disfrutando con ello.
Hay escenas entrañables, la que particularmente me emocionó, fue cuando las reclusas en fila, una atrás de otra, llevan a sus hijos al jardín, y vuelven después en silencio orgullosas de ser madres, orgullosas de vivir. La escena en que Julia totalmente cambiada muestra que es capaz de destruir un mundo por defender a su hijo, es increíble, la madre de Julia, que no puede creer lo que le paso a su hija y llora sin poder contenerse…. La lucha de dos gordas en el baño, sin palabras….., la unión que existe entre todas es conmovedora, y la relación que tiene Julia con otra presa Marta, es de las más lindas que el cine te ofrece. Julia es una genia, Julia nos enseña a vivir, a disfrutar de lo que tenemos y a pelear por ello, aprendemos de ella, por eso solo nos queda decir gracias Julia, gracias Pablo, por esta lección de vida que nos dan con la Leonera.. y gracias Pablo por querer a tus personajes, por querernos tanto.
No puedo dejar de mencionar, que en el excelente guión de esta hermosa película, intervino Santiago Mitre, director de la película El amor primera parte, hijo de un integrante del grupo, y amigo mío Ricardo Mitre. Besos Clara

domingo, junio 01, 2008

Desagravio a Kitano

Me quedé mal por el maltrato que le ha propiciado el Grupo de Cine a uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos, Takeshi "Beat" Kitano, en la última reunión en casa de la familia Marafioti. Esa noche vimos Kids Return (キッズ・リターン) (Kizzu Ritaan), una película emblemática en la vida de Takeshi.

Kitano nació en 1947 en el seno de una familia humilde de un barrio obrero de Tokio, hijo de un pintor que aparentemente era miembro de la Yakuza. El padre se llamaba Kikujiro y en homenaje a él, Kitano llamaría así a uno de sus personajes más recordados en El verano de Kikujiro (recordar que en la película Kikujiro era el mafioso que toma a su cargo al niño)

La madre de Kitano, Saki, hizo muchos esfuerzos por mandar a Takeshi a la escuela pero finalmente lo expulsaron por mal comportamiento y comenzó a trabajar en bares de Striptease. En uno de esos bares, Kitano estaba trabajando en 1972 de ascensorista cuando uno de los cómicos se enferma y entonces se ofrece a remplazarlo y lo hace con tanto éxito que comienza, con Kaneko, una dupla cómica que lo haría famoso en el mundo del mazai (una especie de dupla de stand up a la japonesa). Kitano y Kaneko formaron un duo conocido como Los dos Beat y de ahí el apodo que todavía le queda a Kitano. Los dos Beat tuvieron tanto éxito que llegaron a la cadena NHK, la más importante de Japón.

Nagisa Oshima lo invita en 1983 a participar de su película Merry Christmas Mr Lawrence, que en Argentina se conoció como Furyo (junto a David Bowie) y así Kitano tiene su primera experiencia importante con el cine. En esta película, como Kitano era tan conocido como humorista, su actuación fue tomada en broma por todo el público que se reía a carcajadas ni bien él aparecía en pantalla. Esto fue tan humillante para Kitano que juró a partir de ahí que sus personajes siempre serían serios, toscos y que casi nunca sonreirían en pantalla. Otra vez fue convocado en 1989 a actuar en una película que le cambiaría la vida Violent Cop (Policía violento) que iba a ser dirigida por el mítico director Kinji Fukasaku (Polo lo conoce bien, es el de Battle Royale) pero este se enfermó y Kitano se ofreció a dirigir la película sin ninguna experiencia previa. Ahí ya comienza a trazar su estilo característico que hoy no sorprende tanto porque fue copiado hasta el hartazgo, pero entonces esas escenas bucólicas detenidas por accesos de violencia, largas caminatas con música incidental característica, tomas estáticas prolongadas, la cámara detenida por un rato largo con los personajes ya habiendo salido fuera de plano, eran sumamente novedosas y embriagadoras.

Luego filmó tres películas emblemáticas, Boiling Point (1990), Sonatina (1993) y Escenas frente al mar (1991) esta última sobre un surfista pobre y sordomudo y su historia de amor con una chica que lo acompaña a todas partes en silencio. Después de estas tres filma su primera comedia (que yo no vi) Getting Any? (1995) .

Después de esta película Kitano tiene un tremendo accidente, saliendo totalmente alcoholizado, se hace pelota contra un poste a toda velocidad en su moto y estuvo muy cerca de morir, internado 4 meses en un hospital de Tokio, con un juicio en contra de su aseguradora por conducir borracho, pierde todo el dinero que tenía y queda con un deformación, un tic permanente en la mitad derecha de la cara la que le queda paralizada en un rictus maligno que viene bien para sus papeles de Yakuza.

Después de este accidente se dudaba de si Kitano volvería a levantar cabeza. Pero como uno de los personajes de Flores de Fuego (Hana Bi) 1997, Kitano se dedicó a pintar unos cuadros fabulosos con marcadores de color tipo Silvapen que los usó en esa película, en el comienzo de Kids Return y en otras.

Inmediatamente después de recuperarse filma su película Kids Return (la que vimos en lo de los Marafioti) que tiene un puntaje de 7,6 sobre 10 en IMDB con 1922 votantes. Un puntaje muy elevado para el sitio que Clara define como popular. En rottentomatoes.com, el review de las críticas más importante del mundo, le dan una frecura del 100 % con 5 críticas revisadas, la más importante de la BBC. Si pasean un poco por rottentomatoes se van a dar cuenta de lo dificil que es llegar a este porcentaje de frescura.

Kids return es una película maravillosa, excelentemente actuada. Algo lenta y tal vez demasiado larga para una velada en la que los asistentes, adormilados por muchas botellas de excelente vino y amantes no confesos del cine más pochoclero y barato de Hollywood, jamás podrían apreciar semejante obra de arte. Es verdad, lo confieso, que algunos códigos del cine japonés como el humor del teatro Kabuki que sutilmente se desliza no es facil de apreciar por la cultura occidental, pero sacando eso, la película desborda sinceridad y simpatía.

Clara pedía definiciones sobre la película a 10 minutos de comenzada, te gusta..? preguntaba, mientras los otros, la mayoría, dormía...Esta película rechaza la definición categórica inmediata, es menester dejarla en el cerebro, en el area del hipocampo que almacena las emociones, no dejarla salir con exabruptos , dejar que repose y luego pensarla de nuevo. Y ahí quiero ver qué dicen...

Después de Kids Return la de Takeshi es historia conocida.

Kitano se consagró en Venecia con Hana Bi, y luego su fama recorrió el mundo, fue cool decir que a uno le gustaba Kitano. Y él siguió con lo suyo. Brother, Dolls, Kikujiro... Yo tal vez caí en la trampa alguna vez, debería volver a ver Zatoichi, que no la entendí...

Una cosa más, no me importa si no llegaron hasta acá leyendo esta nota porque tal vez sea demasiado largo lo que escribí pero algún día, tal vez sus nietos lo lean y gustosos se dispongan a ver, sin prejuicios ni haraganerías, una buena película del más grande, de Takeshi Beat Kitano.

sábado, mayo 03, 2008

Gobierno y campo: fuego, humos, cruzados. Por Diego Lafuente*

¿Qué señales dejó el fuego cruzado entre el gobierno y el campo?
Lo primero a decir es que el lock-out/piquetero del campo se trató de una medida política. Porque no se trató de una simple protesta puntual y sectorial de cortes de ruta movilizada por un reclamo sectorial frente a las retenciones impuestas por el gobierno: se construyó, a medida que crecía, una protesta con ambición de poder. Se logró influir en toda la vida social del país, en los resortes económicos y políticos más importantes y también en la población que tomó partido por uno o por otro, pero en un momento, sus ambiciones estuvieron centradas en la Casa Rosada.
Claramente se constituyó un bloque opositor por fuera de la representación parlamentaria – Eduardo Duhalde, uno de los padres políticos de este modelo, hizo un movimiento inmediato de apoyo al campo en los medios desde su lugar de no parlamentario – y que por lo tanto no tiene sus ataduras burocráticas ni sus alianzas, y por ende es más fuerte y dinámico y más difícil de contrarrestar, aunque más endeble para mantenerse unido a largo plazo si no es con piquetes.

La nación agropecuaria argentina
Lo diferente de este piquete, y que puede marcar un antes y después en la política nacional, fue que ya no se trató de los “fuera del sistema” subsidiados por el Estado, por lo tanto blanco fácil para criticar al gobierno – que nunca pasó de un cosquilleo -, sino que el sistema productivo agropecuario, todo el campo, salió a cortar en pedazos la política sectorial del gobierno.
Hay que detenerse en la idea de todo. De repente “la nación agropecuaria argentina” tenía agallas y voces para la protesta callejera y los cortes de ruta –denostados hasta entonces – y, lo que nadie calculó, con un eco en todos los niveles de la población y sobretodo, con una multiplicación por lo menos llamativa en los medios.
Fue la salida de un manera explícita, en realidad el retorno, a la arena política de un grupo de poder diferente a cualquier otro de nuestro país, el que tiene raíz histórica y semántica con la tradición cultural de lo argentino acuñada en el conservadurismo político vernáculo.

El sojero, el nuevo símbolo
“El campo” en la política argentina fue históricamente conservador en lo ideológico – opuesto a la ideología liberal - con un fuerte y envidiable rasgo de defensa de su sector y en varios momentos del pasado, portador de un duro espíritu antidemocrático, que tampoco fue de su exclusividad.
El hombre de campo que cortó las rutas en marzo no era homogéneo, no sólo porque había intereses de multinacionales en juego, sino porque las diferencias económicas y sectoriales internas se hicieron evidentes, con mayor protagonismo de los pequeños productores quienes llevaban la voz cantante. En el plano semántico se escuchó decir campo y cortes en Buenos Aires y chacarero y piquetes en el interior, es decir, no era lo mismo lo que estaba en juego por el valor denotativo del lenguaje.
Ese todo trascendió el reclamo puntual y tomó altura hacia la construcción del valor simbólico de que protestaban los que realmente trabajan y sacaron al país adelante trabajando la noble tierra de los argentinos, como otras veces en el pasado. Décadas atrás, ese discurso tenías sus humos, decía que la Argentina era un producto esencialmente del campo, producto armado con la figura del sacrificado y viril gaucho, con el arado de “nuestros” ancestros – omitiendo que se hicieron campañas de eliminación de los indios y que la inmigración europea fue decisiva -, con la del granero del mundo. Hoy, el intento es construir un nuevo símbolo que establezca una continuidad con esa noble tradición y que implique a los grandes y pequeños productores: el productor sojero.
De repente, muchos argentinos de las ciudades, cacerolas en mano, se reconocieron como perteneciendo al campo, alimentando, después de varios decenios en nuestra historia, una serie de valores que hicieron al espíritu de nación criolla que se desprendió en el pasado desde la ideología nacionalista y conservadora.
Por todo esto este lock-out/piquetero es un hecho político, pues el campo al instituirse como un lugar de contra-poder no querrá contentarse con las mejorías sectoriales, querrán arraigar nuevamente, ya que es la lógica del poder, viejas ideas que supieron esgrimir y que las corrientes de la vida moderna hicieron que se dejaran de lado. Desde bancas parlamentarias buscarán elaborar leyes que reformen - antirreformistas en sentido estricto - a la educación, tal como se vió hace unos años en el Congreso Pedagógico, podrán nombrar ministros, elegir gobernadores, etc. Buscará recuperar ese viejo ethos del nacionalismo criollo, que con otros elementos simbólicos sociales, introducía al campo en el centro de la identidad de lo argentino.

El gobierno del campo
Si hay algo que ha sostenido el rumbo económico de los dos gobiernos Kirchner es su ajuste al modelo deseado por el hombre de campo, - también por el industrial -, de un dólar alto que deja margen de ganancias a través de la exportación, con traslado de precios altos de esos productos al consumo interno.
El paro del campo puso al descubierto que el modelo K es estructuralmente pro-campo y por eso el gobierno de Cristina Kirchner se ve en figurillas para torcer el rumbo político sin torcer el rumbo económico. Ahora tiene que construir un gobierno fuerte y de permanente presencia en los medios, a partir de excluir como políticamente aliados al campo pero satisfaciendo parte de sus reclamos y buscando herir de muerte su espíritu de protesta. Hasta ahora el gobierno midió fuerzas a través del movimiento sindical ¿Se apoyará también, manifiestamente, en el sector industrial, llamativamente silencioso todo este tiempo? También el gobierno está en la encrucijada de mostrar ser fuerte sin ser confrontativo en todos los frentes, de ir variando su estilo.
Algunos sectores del campo, con aval en algunos que cortaron las calles en Buenos Aires (frente a la residencia de Olivos pedían que se vaya la presidenta) se mostraron como verdaderos cruzados anti K – movilizados también por la política de derechos humanos del gobierno, por su relación con Chávez, por su posición con EE.UU - no reparó en avanzar más allá de su derecho al reclamo y planteó desde los múltiples piquetes el desasbatecimiento como herramienta política de presión, en un momento con ideas de resistir y que rodaran las cabezas, metafóricamente, en la Casa Rosada. Sabían que aún en la derrota transitoria salían vigorizados, habían construído un bloque de poder opositor sostenido en sus intereses económicos, con maniobras de acción dignas de la izquierda revolucionaria. Lograron algo muy preciado en política, blanquear su poder en toda la sociedad, pues inclusive los que los criticaban tampoco quieren que el esquema económico cambie y esperan que las partes acuerden.
Por la estructura económica del país el del agro es un sector, por lo menos los grandes productores –que trabajan y con las multinacionales de alimentos-, al que siempre se debe recurrir pues nunca se implanta con peso decisivo el otro modelo, el agro-industrial. El agro sabe que a la larga o a la corta tiene las de ganar, no sólo en lo económico, sino en lo político también, ya que los sueños estatistas o revolucionarios de los que gobiernan el país fueron abandonados hace mucho, aunque se quiera retrotraer a esa época cualquier gesto, palabra - desmedida o no - de la presidenta. Hoy el capitalismo está aceptado y desvela a todos, gobernantes y gobernados. La marca argentina del capitalismo es que haya democracia con un modelo de contención social hacia los más necesitados. Hoy, como en otros momentos desde el retorno de la democracia en 1983, se ha producido un embate contra el sistema, ¿hay que evaluarlo como un globo de ensayo? En estos momentos en la Argentina se está discutiendo la marca y el modelo del sistema y eso no es fuego fatuo.

¿Gracias por el fuego?
En una situación económica con índices de tendencia favorable en todos los frentes económicos en forma sistemática y sostenida, tal vez el más importante es el que señala una baja del desempleo a menos de un dígito, uno de los sectores que más han crecido con dicho modelo, buscan desestabilizar al modelo económico y político.
Los productores piqueteros, al implementar sus métodos de lucha pusieron en vilo al sistema con un incipiente desabastecimiento de alimentos - en un clima donde los especuladores de la inflación esperan agazapados - hicieron pensar que en la Argentina sucede lo que Freud llamó los que fracasan al triunfar, refiriéndose a quienes en el momento del éxito, por un mecanismo de repetición inconsciente, buscan fracasar.
Sin embargo, para otros sectores, especuladores de todo tipo, tal vez las caras menos visibles y más poderosas, y que seguramente no son muchos de los grandes hacendados, son los que triunfan si todos los otros al fracasan, como ya pasó en las graves crisis económicas y políticas de la historia argentina, la de los manuales de Historia, la de las últimas décadas y la que se está viviendo ahora.

(*) Corrientes, Argentina.

martes, febrero 12, 2008

LO IMPREVISIBLE... Entrevista a Germán García


Me pareció interesante compartir con el cyberespacio una conversación que tuvimos en Siempre Libre con Germán García hace un tiempo. Se trata de una entrevista de una hora más o menos, la que, entre otras conversaciones, integra el libro que estoy preparando sobre mis charlas con el gran psicoanalista argentino. Esta entrevista fue a fines del 2006 y me parece interesante por la variedad de temas que tratamos y porque incluye una pequeña charlita entre Germán y el ingeniero Juan Carlos Blumberg.

A continuación se pueden leer fragmentos de la entrevista en cuestión. Para leerla completa habrá que esperar el libro...

Francisco Abelenda: Germán García, como nuestros oyentes históricos ya saben, porque lo nombramos siempre, es un hombre de la cultura, un hombre que llegó al psicoanálisis desde un lugar poco habitual, porque la mayoría llega a ser psicoanalista a través la facultad de psicología, otros estudian en la facultad de medicina, se reciben primero de médicos... Germán García es una persona que llega desde el ámbito de la cultura, es un escritor de mucho prestigio en la década del 70, estuvo viviendo mucho tiempo en España donde siguió publicando sus libros, fue compañero de ruta de Oscar Masotta, otro psicoanalista muy famoso... Hablar de Germán García es redundante en este programa. Así que... ¿cómo le gusta a usted que lo definan? ¿Como psicoanalista? ¿Como escritor? ¿O de acuerdo a la circunstancia elige el término?

Germán García: Como decía Oscar Wilde, hay que ser siempre algo imprevisible. Por empezar no me gusta que me definan. Porque psicoanalista, quizás, cada uno lo es y lo deja de ser varias veces por día según la respuesta que encuentre a la situación que se le presente, y escritor tampoco es una sustancia pegada a un sujeto sino que es una actividad intersticial donde también se entra y se sale... Entonces es muy difícil definirse en términos, como dicen, identitarios... Yo cada vez que escucho la palabra “identitarios” pienso en los dentistas. Problema identitario, a los dentistas...

FA: A mi me pasó que cuando era adolescente no sabía qué iba a estudiar... Era todo un tema, ante un mandato familiar de que tenía que estudiar una carrera yo me preguntaba: ¿qué voy a ser, qué voy a ser cuando sea grande? Entonces pensaba, como me gustaban muchas cosas, que ser psicoanalista era una buena opción. Porque eso me iba a obligar a saber de cine, de literatura, de medicina un poco, de psicología, conocer algo de matemáticas. Una serie de cosas que representaban para mí ese “múltiple interés del psicoanalista” que tiene que saber un poco de todo para poder tratar con esa gente que viene a consultarle. ¿Es un poco así o si uno no sabe de esas cosas más que lo que dicen los libros de Freud y Lacan puede igual ser un buen analista?

GG: Esos son diversos estratos de la difusión de Lacan... Hubo un primer Lacan que definía al psicoanalista muy al estilo de su formación en la psiquiatría antropológica, una psiquiatría al estilo Biswanger, de la escuela alemana, donde se supone que el psiquiatra era una especie de antropólogo, alguien que tenía una visión de conjunto de la cultura, más por el lado de la hermenéutica quizás, de una teoría de la interpretación, entonces había que conocer de sociología porque la gente vive en barrios, de historia porque la gente es de una cultura... Ahora bien, ese psicoanalista definido por Lacan que era un erudito, el propio Lacan era así, dio paso a una tesis suya inquietante. Él dice que una práctica puede operar sin que la entienda el que la está pensando, que es cuando Lacan introduce la idea del “sujeto supuesto saber”. Es decir, hay en cada uno un saber, algo que llama, que toca, que resuena, a lo cual hay que encontrarle un sujeto. Entonces si encontramos un sujeto X, ese sujeto X se convierte, por la transferencia, en alguien que está implicado en esa circulación del saber. Entonces no es muy seguro que ese analista se tome el trabajo de saber lo necesario porque ya no sería necesario, en cierto sentido.

FA: Entonces opera igual, aunque el analista no sepa nada, esa suposición de saber hace que funcione igual...

GG: Es la teoría de la Semblance, del aparentar, es obvio que si existe la cosmética, las mujeres aparentan ser mujeres, los varones aparentamos ser varones, los adultos aparentan ser adultos, los niños aparentan ser niños. En ese juego de apariencias solamente en la respuesta que alguien da específicamente se puede saber cuanto de verdad hay en la cuestión. Quizás por eso es que uno antes se encontraba con testimonios de personas que habían visto una vez a Freud, o dos veces, y se acordaban y anotaban todo, como era Freud, etcétera, etcétera... Hasta a André Breton le pasó eso, o a Lacan. Y ahora uno se encuentra personas a quienes le pregunta: “¿y usted se analizó antes?”, y responden: “Si, una vez con un bajito, después con una gordita y después con una que vivía por Belgrano, después con uno que vivía por no se donde... Es decir que ni sabe con quién estuvo hablando. Quiere decir que la respuesta que obtuvieron cuando fueron con su suposición de saber no estaba a la altura de la oferta.

FA: O sea que para que uno pueda analizarse debe suponerle a la persona que va a ser su analista que es un tipo que “sabe algo”.

GG: Quizás no le debe suponer que sabe algo, más bien no es suponerle al que atiende sino que es suponer que ahí está en juego el saber. Por ejemplo, cuando uno dice que tal hospital es bueno, no le supone nada a ninguno de los médicos, pero sí le supone al conjunto una relación con eso que le está pasando a uno. Porque a veces se cree que es suponerle “al analista” pero no es exactamente eso. Si alguien supone que el psicoanálisis en la vertiente de Jacques Lacan funciona mejor que otra cosa, cualquiera que se anuncie bajo esa etiqueta puede ocupar ese lugar.

FA: Yo me preguntaba, Germán, si yo, que soy médico, tengo que indicarle a algún paciente que vaya al psicoanalista, porque me parece que esa persona se tiene que analizar, eso que uno se da cuenta de alguien, que le vendría bien un análisis… Entonces uno le dice que vaya a psicoanalizarse. Pero esa persona que recibe ese consejo, ¿tiene alguna posibilidad de que eso funcione? En tanto el paciente en cuestión es derivado a una persona que no se sabe bien por donde anda, si por las psicoterapias, por el psicoanálisis, por las innumerables escuelas que hay...

GG: Es una cita a ciegas. Es una cita a ciegas como la que hace cualquiera en una cita, a veces más peligrosa, con alguien que lo va a operar, por ejemplo. A veces escuchamos o nos enteramos por los medios de información de que alguien hizo una cita a ciegas con un cirujano y el otro se olvidó adentro un instrumental, o cosas por el estilo, o hizo un desastre. Entonces digamos que es una cita a ciegas donde la respuesta del cirujano, o la respuesta del psicoanalista, es clave. Pero no hay nada previamente que pueda garantizarlo. Esto quiere decir que a alguien que va no hay muchas posibilidades de indicarle más que un nombre, en el cual uno tiene alguna confianza y esperar que esa cita a ciegas en una dialéctica se convierta en algo que sea propicio.

FA: ¿Y qué diferencia hay entre todas estas escuelas? Porque por algo usted es lacaniano... ¿Por qué es lacaniano usted, Germán..? Yo, por ejemplo, a veces pienso que soy lacaniano porque casualmente comencé a analizarme con un psicoanalista lacaniano, entonces un día me pasó un libro de Lacan, otro día leí una cosa de Freud, y hoy me parece que ahí está la justa. Pero tal vez si yo me hubiera empezado a analizar con uno de la APA tal vez hoy no sería lacaniano...

GG: Eso es difícil porque los de la APA son lacanianos también

FA: Como peronistas somos todos, también somos todos lacanianos... ¿Fue un camino que usted fue recorriendo o se fue encontrando... casualmente...?

GG: No, yo creo que es una contingencia histórica. Yo me intereso por el tema en un momento en que las corrientes kleinianas en el país estaban agotadas y eran ya una vulgata de las cuales uno se podía reír incluso un poco. Lo cual no quiere decir que no haya cosas interesantes en Melanie Klein. Estoy hablando de lo que se había creado como consenso o como lugar común o como sentido común. Eso estaba agotado. Había un pasaje de la lengua inglesa de donde venían un montón de ideas, Winicot, Bion, a la lengua francesa, y en el paquete, en el pool llamado estructuralismo, así como estaba Althuser en política y Levi-Strauss en antropología, estaba Lacan en psicoanálisis, eso estaba en el aire, como se dice. Yo me encuentro también, bastante azarosamente con Oscar Masotta, que era quien había empezado la difusión de eso aquí, empiezo a trabajar con él, fundamos, diecinueve personas éramos, la primera escuela de psicoanálisis de Lacan aquí. Era una época en la que uno se tomaba en serio las exigencias. Yo recuerdo haber hecho como oyente cursos de lógica para entender cosas de Lacan, y cursos de lingüística y consultar todo tipo de gente de acá, de allá, de la antropología, de la topología, etcétera, y todo eso va conduciendo a que uno se va haciendo un background, un trasfondo que te lleva, porque no es una decisión de un yo autónomo, es algo que ocurre en un momento de sensibilidad, una sensibilidad social determinada, de unas personas determinadas... Porque también hay que decir que muchas personas no se hicieron lacanianas. También hay que decir eso, no es que todo el mundo dijo hoy somos lacanianos. Como muchas personas no se hicieron peronistas. A veces los peronistas también pierden elecciones, ¿no...? Así que yo lo veo así, como una serie de contingencias y decisiones también. Porque frente a las contingencias uno decide.

FA: Eso de las contingencias y las decisiones… Me acuerdo una vez que fui a un seminario de Germán García, una de las primeras veces que iba, y estaba la sala absolutamente llena y Germán estaba por dar una clase ahí, yo llego y quedaban sin ocupar solamente las sillas de la primera fila del auditorio. Veo que tenía que sentarme adelante de todo e inmediatamente comienzo a irme para atrás para sentarme en otro lado más oculto y ahí Germán me dice “No, no, vení sentate acá adelante…” Todavía no había comenzado la clase y yo quería ir para atrás, entonces Germán vuelve a decirme “Vení a sentarte acá adelante..” Y comenzó como una insistencia que a mi no me quedó más remedio que sentarme en las primeras filas porque estaba todo el mundo mirando. En ese momento yo murmuro como para mí, entre dientes, “bueno, se puede elegir también…” Y Germán, oyéndolo, me contesta: “si hubieras leído sólo un poquito a Freud sabrías que para elegir, se elige una caja de fósforos, pero en las cosas importantes uno no elige…”

GG: Es un ejemplo de Freud, sí… “creemos que elegimos cuando elegimos una caja de fósforos…” pero cuando te pasa algo grave le echás la culpa al destino, no te hacés cargo.

FA: Pero, ¿hay elecciones en la vida..?

GG: Sí, obviamente. De hecho hay respuestas. Entre la contingencia que se presenta y la manera en que yo voy a responder… Yo pongo siempre un ejemplo cuando hablamos del trauma. Se bombardea una ciudad, un temeroso se vuelve intrépido porque quiere salvar a su novia, a un intrépido que está solo en un bar la agarra un ataque de pánico. No sabemos, no podemos decir “hay un trauma colectivo porque la ciudad fue bombardeada”, hay múltiples respuestas a un efecto común.

FA: ¿Pero no hay un cierto determinismo en eso? En el sentido de que alguien que obra así creyendo que toma una decisión de vida pero en realidad no puede hacer otra cosa por como está determinada su contingencia..?

GG: El determinismo tiene sus límites, es una cosa complicada, pero Freud decía “el destino es un deseo que se cumple”.

FA: Todo encuentro casual es una cita…

GG: Si el destino es un deseo que se cumple y vemos que el deseo no es una cosa determinada en el sentido de la física sino que implica un sujeto deseante, no es que convertimos al deseo en un destino, sino que convertimos al destino en un deseo. O sea, no propagamos una neurosis del destino. No somos un horóscopo laico.
FA: Todo encuentro casual es una cita… la fuerza del deseo haciendo que dos personas se encuentren…

GG: Esa es una lectura un poco espiritista… Todo encuentro casual es una cita quiere decir que si no es una cita yo sigo de largo. Yo te veo por la calle… ¡chau...! O digo ¡Qué tal, qué hacés...! O alguien propone una cita que el otro puede aceptar o rechazar también… Es decir que siempre están los dos términos que son: Automaton, o sea lo que funciona automáticamente, y Tyche, tiquismo en español, que es la teoría del azar. No en el sentido de lo azaroso localmente, porque el azar tiene leyes, esa es también la paradoja… hay leyes del azar, sino en el sentido de que yo me encuentro con vos porque vos ibas acá o allá, hay una cadena que te lleva por ahí, y yo iba a otra cosa, y nos encontramos. Cada uno estaba determinado que fuera a donde iba, lo que no estaba determinado era que nos encontrásemos. Para que el encuentro se haga cita alguien debe responder. Alguien debe decir “ah qué tal, tomemos un café, ¿tenés diez minutos..?”.

FA: O sea que siempre el deseo está ahí metido…

GG: Exactamente. Siempre el deseo es, como dice Lacan, una beance, una grieta en cualquier cadena causal. Por eso el lapsus, el chiste, el sueño, el síntoma...

FA: Estaba pensando, Germán, a propósito de la comunicación que vamos a tener con Juan Carlos Blumberg, que hay una cosa que dicen los padres de hijos muertos en actos de violencia, dicen que es tan terrible lo que les pasa que la lengua castellana no tiene una palabra, un nombre, para designar al padre que se le muere un hijo. Si a un hijo se le muere el padre se lo llama huérfano, si a una mujer se le muere el marido se dice viuda, hay unas serie de palabras que designan a los deudos, pero en este caso es una especie de huérfano al revés, no hay una palabra que los designe. Y dicen que la causa de esta ausencia es que ante algo tan terrible e impensado sobreviene una anomia significante, no hay una manera de llamar a eso. Y yo pensaba que tal vez sea todo lo contrario, que antes los hijos se morían siempre, casi todas las familias en la primera mitad del siglo pasado, por las guerras y enfermedades, tenían al menos un hijo muerto, era algo muy frecuente, incluso Freud tenía una hija que se murió a los 27 años, Sophie, y un nieto… Y el mismo Freud, que tenía un hijo muerto, considera que el paradigma del duelo es la muerte del padre, dice que lo más terrible que le puede pasar a un hombre es la muerte de su padre. Mi hipótesis es que la muerte del hijo era tan frecuente que no había necesidad de ponerle un nombre especial al ser algo que le pasaba a casi todos. Lo grave e inusual era la muerte del padre, por eso la palabra huérfano. Hoy como las cosas cambiaron y se volvió más infrecuente habría que ponerle un nombre. ¿Es un poco así, o estoy muy equivocado...?

GG: No, lo que pasa es que hay que separar las cosas en dos, porque una cosa era la muerte de niños recién nacidos o en la infancia por falta de conocimiento incluso de las necesidades de un niño, efectivamente mi abuela materna perdió cinco hijos hasta que aprendió, y tuvo seis más, eso es una cosa. Pero ya desde los latinos se plantea el tema de que una ciudad no funciona si tiene que enterrar a sus hijos. No se refieren ni a los recién nacidos ni a los niños, sino que se refiere a las guerras, la violencia…

FA: ¿Pero eso pasó siempre, no...?

GG: Efectivamente pero no porque haya pasado siempre deja de ser grave. Si hay una guerra hay una ruptura de la cotidianeidad, de los ritos cotidianos, pero no hay una ruptura de la significación, porque se supone que esa guerra unifica a todo el mundo. Lo que pasa es que estas muertes, contingentes, metidas en el tejido social como en una ruleta rusa, rompen la continuidad significativa en la historia aludida o en la historia personal. No es como una muerte previsible de un niño en una sociedad agraria donde no hay medicina, sino que se muere alguien que no está previsto que se muera. Entonces me parece que ese tema es importante. Mientras vos hablabas yo me acordaba de que Freud cuenta un sueño de un padre que está velando a un hijo, hay un incendio, y entonces sueña que el hijo se ha salido del cajón y ha venido hasta él y la ha dicho, “padre, ¿no ves que estoy ardiendo?”. Entonces, Lacan analiza el sueño de este hombre y dice, analizando este sueño, “nadie puede saber lo que un hijo significa en el inconsciente de un padre” porque efectivamente la paternidad, la función paterna asumida por una persona, es algo tan contingente, mucho más que la maternidad en algún sentido. Freud dice “la madre es perceptible por los sentidos, se tiene con ella una relación casi de ritmo cardiáco, mientras que el padre es una premisa lógica”. El padre es algo que se adquiere en un lazo cultural, y el hijo también es algo que se adopta aunque este hijo sea propio. El hijo es adoptado por un padre. Entonces es un tema muy complejo, quizás no se lo pueda tipificar sociologicamente, quizás es un tema que hay que ver cómo funciona en cada caso.

FA: ¿Los sueños son realizaciones de deseos, siempre...?

GG: El sueño realiza un solo deseo, dice Freud, que es el deseo de dormir. Es el guardián del dormir. Cuando fracasa produce angustia y el sujeto se despierta.

FA: Por ejemplo, una mujer sueña y le dice a su marido “soñé que me metías los cuernos” entonces el marido, que es un psicoanalista advertido le responde “entonces tenés ganas de que te meta los cuernos…”

GG: No, quizás la mujer de lo que tiene ganas es de dormir y si el marido le mete los cuernos, entonces no la molesta a ella.

FA: Un oyente, Alejandro de Palermo pregunta si existen curas para el cerebro usando sustancias químicas, si sirven para algo los psicofármacos.

GG: Bueno, el cerebro en general es tan complejo como el universo, se sabe tanto como del universo, es decir, un poquito. Dentro de lo que se sabe, se sabe que hay medicamentos eficaces para alguna cosa específica, por ejemplo las llamadas psicosis maníaco-depresivas se controlan y se curan en algunos casos con el Litio, entonces, obviamente sí, sobre el cerebro actúa todo, desde los estímulos externos hasta las aspirinas o la droga o el alcohol o la comida incluso.

FA: Le voy a leer algunos mensajes que han llegado. Acá el oyente Miguel de Palermo pregunta cómo se entiende la frase de Lacan “El amor es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es”

GG: “El amor es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es” es un aforismo de Lacan que no es sino una frase en torno de lo que Lacan llama el significante falo, un término que neutraliza la diferencia entre hombres y mujeres, por lo tanto yo no puedo dar ese término en tanto me constituye, ni el otro me lo puede dar, entonces yo no lo tengo para darlo y el otro tampoco lo es. Pero es en el espejismo de la circulación de ese término que la significación del amor se instaura. Por ejemplo, como se decía clásicamente, “el hombre da seguridad” y “la mujer da ternura”. Ahora bien, ni el hombre puede garantizar ninguna seguridad ni la mujer puede garantizar que su ternura va a durar más de veinticuatro horas, en tanto los dos están dando algo que no tienen a alguien que no lo es. Ella no es tierna, al menos no puede afirmar que lo va a ser siempre… Además, cuando un tipo le da a una mujer “todo lo que tiene”, dinero, lo que sea, lo que se pueda imaginar, y ella se va con Rolando Rivas el taxista, y ella le dice, “me diste todo, es verdad, pero no me diste amor”. Y él le dice “¿qué quiere decir que te de amor, exactamente…?” Porque no es ni la frecuencia en la cama, ni es el buen trato, incluso por ahí el que le da amor es alguien que la maltrata, incluso la detesta, pero la detesta porque la ama profundamente y ella lo siente así. Como se dice en el campo, porque te quiero te aporreo. Cualquier cosa puede ser leída como un acto de amor y cualquier cosa puede ser leída como no amor, porque cada uno lee en el amor del otro, el propio.

FA: Otra pregunta, ¿los consejos de los amigos, sirven?

GG: Yo no se si los consejos de los amigos sirven, pero se que la amistad es algo fundamental. Es el lazo más importante que existe puesto que es lo que permite salir del núcleo totalmente aleatorio y casual de la familia que le tocó a uno en suerte.

FA: ¿Y qué es la amistad en definitiva…?

GG: ¡Ah! Es difícil definir la amistad, desde Aristóteles para acá… Aristóteles dice que el único que no tiene amigos es Dios, porque no hay nadie como él.

FA: Tenemos a Juan Carlos Blumberg al aire, ¿cómo le va Juan Carlos…?

Juan Carlos Blumberg: Buenas noches a ustedes, a Radio Palermo y a toda su audiencia.

FA: Supongo que estará reviviendo momentos malos con esto de la muerte del hijo de su amigo…

JCB: Sí, realmente muy triste lo que le pasó a Matías Bragagnolo, y ahora estamos acompañando al padre, Marcelo, a quien conocimos hace muchos meses. Él estaba ayudando y mandándonos información a la Fundacion Axel, está vinculado a la gente de Low Jack, y con eso de alguna manera nos daba los datos de las estadísticas de robos de autos y demás. Así que en un momento Marcelo me llama a contar que le habían matado el hijo, así que ahí estuvimos, acompañándolo en la comisaría, en este momento tan difícil.

FA: Yo le quería preguntar, porque lo he estado escuchando en otros medios, y lo que no entiendo es de qué modo podría haberse evitado la muerte de este chico, qué ley o que cambio podría haberlo evitado. ¿Cómo se hace para prevenir y evitar que una patota de chicos de clase alta castigue y mate a otro chico de clase alta?

JCB: Pero acá usted tiene un chico acusado de amenazas, una causa por amenazas, otro chico con tentativa de robo automotor, son esos chicos. Podrán ser gente que tiene dinero, ir a buenas escuelas, pero si la persona no es sana ya es otro tema. Esto le demuestra a usted que la violencia no viene porque la gente sea pobre o porque no tiene instrucción. Por eso nosotros estamos pregonando bajar la edad de imputabilidad. Porque si alguno de estos menores entra preso por una puerta y sale por la otra, mañana van a hacer un acto más grave y pasado va a hacer otro peor.

FA: Pero en este caso uno de los chicos tiene doce años, ¿hay algún país en el que los niños de doce años pueden ir presos?

JCB: Por supuesto, por supuesto, en Inglaterra, en Italia. Yo casualmente estoy trayendo de Chile el régimen juvenil penal que promulgó el presidente Lagos el 28 de noviembre, en el que bajaron la edad de imputabilidad a los catorce años, tienen un régimen penal juvenil en el que pueden quedar detenidos hasta doce años, depende la gravedad del hecho y esto lo ha aplicado un gobierno de centro izquierda en Chile. Entonces nosotros acá con la Cruzada Axel por la vida de nuestros hijos que la firmaron más de cinco millones quinientos cuarenta y cinco mil personas, está el pedido de bajar la edad de imputabilidad. Hemos traído especialistas como el ex Ministro de Justicia de la Baja Sajonia, lo llevamos al Congreso y hay catorce anteproyectos durmiendo. Nosotros en la tercer marcha no hablábamos solo de bajar la edad de imputabilidad sino de un régimen penal juvenil, un tratamiento integral de la minoridad.

Germán García: Ese es el tema, porque las condiciones de reclusión como están dadas, por lo poco que yo conozco, pueden empeorar la situación en una pena de dos o tres años para un chico y sacarlo mucho más violento de lo que era cuando entró.

JCB: Por eso mismo es que tenemos que tener institutos especializados que le brinden asistencia psicológica y espiritual, que los hagan trabajar, estudiar, para que se puedan reinsertar en la sociedad pero cambiados, porque usted no puede permitir que estos menores sigan matando gente inocente.

FA: Juan Carlos Blumberg, le agradecemos mucho este contacto.

JCB: Gracias a ustedes.

FA: Juan Carlos Blumberg pasó por Siempre Libre. Es un tema muy delicado y yo le preguntaría a Germán que con toda su experiencia clínica, es un psicoanalista que ha atendido a muchísimos pacientes y los sigue atendiendo, habrá tenido que ver pacientes que han perdido a sus hijos, ¿no? Decía un pensador televisivo el otro día que la persona que ha perdido un hijo pasa por un estado de iluminación tal que le otorga una sabiduría adicional. A mi me pareció un disparate, me parece que más bien debe obnubilar la furia y el dolor.
 
GG: Yo creo que la función de los medios de información no es diferente a la función que ha tenido la misa a lo largo de los siglos. Es una misa que no es para entender nada. Es para calmar los ánimos o excitarlos. Entonces yo creo que toda afirmación colectiva en ese sentido es falsa. Justamente, si el psicoanálisis, que tanto molesta a ciertas corrientes americanas porque no es rápido, porque no devuelve a la gente al trabajo y a la producción rápidamente (a nosotros nos molesta menos porque no tenemos donde poner la gente si volviera a la producción), si el psicoanálisis es una cosa así que es un poco inquietante para los que quieren planificar la vida de los demás es porque el psicoanálisis dice que las cosas son uno por uno. Y en las cosas uno por uno yo no puedo decir de mi práctica muchas cosas porque estaría en contra de lo mismo que estoy diciendo. Pero sí puedo decir lo siguiente: no es así. Lo mismo que dije hace un rato del trauma, no hay una respuesta unívoca a nada. Y la manera en que cada uno puede salir de una determinada situación depende de variables tan complejas… Por ejemplo, es muy importante el tipo de estructura familiar, recién Blumberg lo decía, la violencia no es de clase baja ni de clase alta, no es un tema de clase. Es un tema de estructuras familiares, es un tema del valor que puede tener la vida de esos hijos particulares para esos padres particulares, es un tema que está en la historia misma en que un hombre y una mujer se encuentran y terminan siendo padre y madre de tales y cuales hijos. Si nosotros nos tomamos tanto tiempo para eso no es porque seamos más idiotas que el resto sino porque quizás respetamos mucho más la singularidad de cada uno.

FA: Justamente ese mismo pensador televisivo, Mariano Grondona, jamás dijo que las Madres de Plaza de Mayo tuvieron una iluminación especial por haber perdido sus hijos…

GG: Sin embargo han cambiado un poco la historia de este país... para bien, supongo que para bien, hasta ahora…

FA: Nos escribe Hilario Fermín Callejas, peruano, desde España y dice: “Temo hacer una pregunta tonta, ¿por qué es diferente ir al psicoanalista cuando se podría ir al cura que además no cobra?”

GG: Un peruano en España, hace una buena pregunta sobre el psicoanálisis y la religión, yo viví seis años en España y tengo alguna idea. Voy a decir una cosa fácil: el que se confiesa sabe a quién se confiesa, sabe lo qué confiesa, comparten un código en común sobre el valor que eso tiene, negativo o positivo. En cambio el que se analiza, no sabe muy bien lo que dice, no sabe qué escucha aquel al que se lo está diciendo y no sabe tampoco qué valor tiene lo que él dice para el otro y nunca va a poder saber exactamente qué valor tiene para sí. Es decir que va a tener que decidir algo. Mientras que uno va a la religión para que Dios decida por uno. Uno va al analista para decidir uno por su propia vida. Además, decir que el cura no cuesta nada con lo que la religión le ha costado a la cultura occidental… La religión es carísima.

FA: Nos han enviado otras preguntas, como esta que pregunta por qué es mejor el psicoanálisis que las otras psicoterapias.

GG: No es mejor, no es mejor ni peor. Yo tengo mis propios gustos pero no critico las novias de mis amigos. Cuando uno elige un analista también dice quién es uno. O cuando elige otro tipo de psicoterapia… Si usted quiere ser tratado como una máquina descompuesta hay gente que lo va a tratar así, no es el psicoanálisis eso. No voy a hablar de las otras psicoterapias porque llevaría mucho tiempo y yo tendría que decir cosas que parecerían meramente publicitarias y no quiero decir eso. Pero puedo asegurar que, yo hice un curso que se llamaba El psicoanálisis y las terapias milagrosas, incluso estuve, ya que hablamos de la religión con un español, en Barcelona dando un curso sobre eso, en febrero, donde yo planteaba que unas terapias que tardan el tiempo que les otorgan pago las prepagas o los sistemas de salud y después agregan, en la letra chica, que es necesario seguir un tiempo el control de la terapia que se hizo y después controlar los efectos del control y después evaluar la evaluación. Quiero decir, pueden no terminar nunca. Y además, algunas se llaman a sí mismo cognitivas-conductuales, para decir que son conductistas en la técnica, y cognitivas quiere decir que están asociadas a personas que pueden medicar en el caso de que fracasen. O sea que hablar de todo eso sería para largo. Habría que hacer un programa especial que se llame El psicoanálisis y las terapias milagrosas.

FA: Usted como gran lector, debe tener algunos autores preferidos, ¿cuáles son?

GG: Tengo muchos…

FA: Pero si tuviera que elegir alguno…

GG: Por ejemplo yo soy bastante lector de cosas de filosofía…

FA: Leí que no pudo terminar Sábado de Ian McEwan…

GG: No, no me gustó…

FA: Yo soy más masoquista, hasta que no finalizo un libro no lo dejo.

GG: Yo sigo a Borges, que dice que el buen lector lee hasta donde quiere, es de niños querer terminar un libro, es el superyo infantil…

FA: Este libro, por ejemplo, me está dando mucho trabajo para terminarlo, Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

GG: Bueno, por ejemplo, yo ahora estoy leyendo algo que me parece extraordinario, El desencantamiento del mundo. Una historia política de la religión de Marcel Gauchet, que es un politólogo francés y donde el plantea su tesis de que el cristianismo es la religión de la salida de la religión, que el hecho de que Dios se haya hecho presente en Cristo historizó el problema, y todo lo que tiene una historia tiene un comienzo y tiene un fin. Entonces su hipótesis es que en la actualidad no hay, como se cree, un recrudecimiento del fundamentalismo, como se dice, sino que todo esto es parte del fin de la religión en el sentido de que Irán no va a tirar biblias, va a tirar bombas atómicas. Es decir, van a entrar en la dura prueba de lo técnico-científico con toda la dimensión desastrosa y catastrófica que tiene. Incluso el libro concluye con un reportaje posterior al atentado a las torres y al atentado de Madrid. La tesis de él es que la religión deja de ser un poder institucional progresivamente y que quedará como un rasgo antropológico, es decir como una sociedad de individuos donde algunos de ellos son religiosos pero que en función de la sociedad todos tienen que actuar como ateos, no pueden imponer ningún poder religioso.

FA: ¿Por qué los musulmanes luego de leer el Corán, tienen el valor de arrojarse contra una confitería en Tel Aviv con bombas en el cuerpo y la Biblia no parece tener ese mismo efecto sobre los cristianos?

GG: Es difícil saber eso… y no habría que prestarse tampoco a la letanía de los medios porque yo podría estar en los países árabes preguntándome por qué las mujeres occidentales se meten en conventos y permanecen vírgenes, y alguien me tendría que decir, no, escuchame, son cuatro mujeres, son doscientas mujeres, son mil mujeres. Entonces, cuántos musulmanes hay que hacen eso, no sabemos que tipo de personas son, ni qué les pasa, ni cómo están programados. Entonces me parece que no se puede demonizar, como se hace en los medios, a toda la cultura árabe por eso. No son tan extraños a nosotros, vienen del platonismo. Y a la cosa platónica la conocemos muy bien, la hemos visto a lo largo de la historia de occidente, en los momentos duros de la religión, la hemos visto hacer cosas peores, la famosa cruzada de los niños que iban a Israel los hacían caminar por el agua y se iban ahogando, de a miles, y esas cosas ocurrieron en el occidente europeo. Entonces, pienso que si uno encuentra momentos diferentes de la propia religión, se horroriza frente a algo que debería mirar de más cerca, porque las barbaridades que se han hecho en nombre de la religión, acá, en México, en America Latina, en todos lados, yo no creo que esta gente sea peor.

FA: ¿Usted cree que la religión está creciendo, la adhesión a las religiones está creciendo en el mundo?

GG: No. Preguntale al nuevo Papa, están todas las iglesias vacías.

FA: Este es un Papa poco carismático…

GG: No, es un hombre muy inteligente. No está creciendo la religión.

FA: ¿Ni siquiera crecen los evangélicos? Porque en los medios da la impresión que con el mensaje “Pare de sufrir” están consiguiendo mucha gente…

GG: ¿Vos decís los pastores brasileños...? Son simpáticos, tienen un tono que es divertido. Yo pienso que esos restos, porque son hilachas de la religión, porque tampoco responden a una religión exactamente, son simplemente un fenómeno de la anomia social de las grandes ciudades. Por ejemplo el templo grande que tienen los evangélicos en la calle Corrientes, yo he ido, me gusta conocer esas cosas, hay una gran cantidad de personas que no tendrían otra manera de socializarse que esa. Van de a cientos ahí, se conocen, se hacen amigos, intercambian cosas. Me parece que son modos de socializar. Es como decir que el fútbol es una religión.

FA: Hemos llegado al final, agradecemos a Germán García su visita.

GG: Gracias a ustedes.

viernes, febrero 08, 2008

La Toma

A pedido del público, encabezado por Enrique Acuña, responsable del excelente Blog El puente (ver link en vínculos), comienzo a actualizar nuestra querida página....

El propósito de hacerlo al menos una vez por semana está, ahora habrá que cumplirlo.

Hay tantas cosas para comentar desde octubre de 2007 hasta este silencioso febrero de 2008, que quizás la menos trascendente fue el premio que recibimos como Mejor Programa de Interés General en los premios Radio Palermo 2007. Podría callar para no caer en el pecado de la autopromoción, pero tampoco es justo olvidarse de agradecer a los que nos votaron y nos dieron esa alegría a fines del año pasado a todos los que hacemos Siempre Libre.


Pero acá estoy, todavía incólume y algo emocionado porque acabo de ver el documental de Naomi Klein y Avi Lewis, La Toma, de 2004, que me prestó Raul Zajdman.


Se trata de un documental filmado en Argentina por la socióloga canadiense Naomi Klein, autora del Best Seller, aclamado en otros tiempos, No Logo y de su esposo, el documentalista Avi Lewis, sobre el fenómeno de la recuperación de fábricas por los obreros ante el abandono de sus dueños.


El documental toma como foco dramático a un grupo de obreros de la fábrica metalúrgica FORJA San Martín y su lucha por recuperarla, manejarla en cooperativa y hacerla productiva.


Lo interesante es para nosotros ver el marco en que se desarrolla todo eso, la crisis del 2001, la resistencia, la solidaridad, el descreimiento de los políticos que signaron el momento más dramático, pero también es interesante percibir la lectura que los documentalistas hacen de la realidad política argentina, en una mirada que adivinamos un tanto ingenua pero que le da al documental una emoción y un nervio que son muy difíciles de encontrar en otras películas.


La frase final, acusando a Kirchner de acordar con el FMI, queda un poco a destiempo con lo que vino después, pero no hace naufragar a la película que vale la pena ser vista para no olvidar donde estaba La Argentina, donde está y hacia donde se dirige.


Por otra parte, en Corrientes se está desarrollando un juicio histórico un tanto ninguneado por los principales medios de prensa nacionales pero que, más allá de su desenlace y los protagonistas más importantes, permite hacer una radiografía perfecta de la sociedad correntina en sus costados más perversos y ruines.


Ya hablaremos de eso...