viernes, julio 02, 2010

El día en que conocí a Leopoldo María Panero




Hace algunos años, tantos que no quiero acordarme, mi hermana Clara trajo a un grupo en el que nos reunimos a ver cine una película extraordinaria: un documental, dijo. Pocos intuíamos en ese momento que la película iría a resultar sublime e inolvidable. El desencanto es una película de Jaime Chávarri de 1976 que se centra en una familia emblemática de la España franquista, los Panero. Se trata de una familia compuesta por el padre, Leopoldo, poeta oficial del franquismo, su mujer Felicidad Blanc, finísima señora y sus 3 hijos, Juan Luis, Michi y Leopoldo María. La película es la metáfora perfecta del ascenso y caída del régimen de Franco y sobre todo de la impronta imborrable con sus muchísimos aspectos negativos que dejó en la sociedad española, pero también de sus aspectos que podrían mover a algún tipo de nostalgia incluso en aquellos que, como yo, sentimos siempre simpatías por el bando republicano. Es que esa familia no por fragmentada deja de amarse, no por desigual deja de ser emblema.

El poeta mayor, el padre, Leopoldo Panero, falangista y poeta, sobrevuela desde su muerte en 1962 como una figura omnipresente durante toda la película. La viuda, la madre, Felicidad Blanc, altiva y encantadora, que detrás de su sonrisa esconde el desencanto de toda España. Juan Luis, poeta también, opacado por la genialidad y la locura de su hermano menor, de Leopoldo, que se demora en aparecer en escena. Michi Panero, el más pequeño, brillante y carismático, ya deja avisorar un futuro de excesos y de triunfos en la escena mediática madrileña. Y por fín el diamante incrustado, Leopoldo María, salvaje e indómito poeta maldito, novísimo machacador de cerebros. En carne viva, desangrándose ante la cámara de Chávarri, recuerda que una familia es siempre una tortura silenciosa, pero también un refugio desesperado.

No quiero desilusionar a nadie cuando afirmo que Leopoldo María Panero es, quién podría dudarlo, el mayor poeta español vivo.

Leopoldo vive desde 1980 en distintas instituciones psiquiátricas y desde allí construyó una obra monumental y entrañable. El último psiquiátrico, en el que reside actualmente, es la Unidad Psiquiátrica de Las Palmas de Gran Canaria donde se encuentra alojado por propia voluntad.

Podría contar como fue que conocí a Leopoldo María Panero, podría contar acerca de Las Palmas y las ventanas de la segunda planta del manicomio. Podría contar acerca de las palabras entrecortadas por el humo del cigarrillo. Pero prefiero terminar con un poema que encierra todo la ironía que implica el desencanto. El suyo, el nuestro y el vuestro.

A Mi Madre

de Leopoldo Maria Panero

(reivindicación de una hermosura)

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)

“Poemas del manicomio de Mondragón” 1987

martes, mayo 25, 2010

La farándula en el Colón

No me interesa machacar demasiado pero para mi lo del Colón fue una mierda. Fue la postal perfecta del país que no quiero que sea.

Adentro del teatro había 2500 personas que consiguieron o compraron la entrada por puras cuestiones de privilegio. Susana Gimenez, Valeria Mazza, Mirtha Legrand, Chiche Gelblum, María Laura Santillán, Graciela Borges, Hugo Biolcatti, Ricardo Fort, personas famosas que tienen bien ganada su fama estaban del lado de adentro. Se privilegió en las invitaciones a la farándula mediática. No estaban ni fueron invitadas miles de personas modelo que tienen tanto o más mérito que Susana Gimenez y mil veces más cultura, por decir algo. Por qué estaba invitada Susana Gimenez o Ricardo Fort y no el director del Hospital de Leandro N. Alem de Misiones, por poner un ejemplo. Y si hablamos de fama, por qué no estaba invitada, por ejemplo, Estela de Carloto o Florencia Peña..? O tantos luchadores sociales históricos. O tantos músicos que dedican gran parte de su tiempo a transmitir su amor por la música. ¿Cual fue el criterio de selección de las invitaciones? El teatro Colón es público...! Se pagó su arreglo con el dinero de todos..! Por qué estuvo invitada Susana Gimenez y no mi hermano El Pelle, que domina todos los acordes y todos los versos de La Boheme porque ama a la Ópera más que lo que amó a todas sus mujeres juntas (lo que no es poco decir porque ama de verdad a sus mujeres)

Para remarcar aun más la postal, fuera del palacio reconstruido había miles de personas mirando la transmisión en las paredes del teatro. Miles de personas anónimas y probablemente muchos de ellos amantes de la Ópera y que hubieran tenido al menos tanto derecho como Susana Gimenez en estar ahí, del lado de adentro.

El desprecio de los que estuvieron adentro del Colón hacia Cristina Kirchner es un desprecio directo hacia todos los que la apoyan. Pero ni se dan cuenta. Su machismo y su odio les impide darse cuenta de lo ofensivos que son.

En el Paseo del Bicentenario, paralelamente a lo del Colón, hubo una fiesta con dos millones de asistentes. La mayor concentración de personas de la historia, probablemente. Estaban cantando una música devaluada, despreciada, como es el folklore, después en un homenaje al tango Rodolfo Mederos rompió todas las barreras interpretando con su trio el chamamé Merceditas y el pueblo abrazado se volvió a emocionar.

En el paseo estaba el pueblo, representado por esos dos millones de personas. En el Colon ni "la gente" estaba.

miércoles, mayo 19, 2010

Reportaje en Sudamericana


SIEMPRE LIBRE EL POLEMICO PROGRAMA DE SUDAMERICANA

Francisco Abelenda: "No soy periodista, no soy independiente"

Siempre Libre es un programa de radio que va todos los domingos a las 12 por Sudamericana bajo la conducción de Francisco Abelenda, quien, ante las opiniones de varios oyentes que desataron la polémica al manifestarse en contra de cierta tendencia a defender la postura del gobierno nacional, respondió: "No creo que haya que dar muchas explicaciones de porqué uno siente simpatía por el gobierno, no hay que avergonzarse de lo que uno es".



"No soy periodista, no soy independiente", aclaró Abelenda al referirse a su actuación en el programa Siempre Libre que se emite por Sudamericana en simultáneo con Radio Palermo de Buenos Aires

“En el nombre hay cierta ironía porque uno no puede ser siempre libre, y también hace alusión a la toallitas femeninas con cierto humor”, dijo el conductor al aludir a la denominación.
“No creo que haya que dar muchas explicaciones de porqué uno siente simpatía por el gobierno, no hay que avergonzarse de lo que uno es. Tratamos de ser espontáneos y decir lo que pensamos y nos ponemos en una nueva posición a la oposición, que no es precisamente ser kirchnerista”

“Nuestro programa trata de ser sincero y no avergonzarse de lo que es, lo importante es abrir cabezas. Hay mucha gente que está de acuerdo con el gobierno nacional y por diversos motivos no se atreve a decirlo, creo que lo que se refleja en el programa es otra manera de ver la política”, destacó.

http://www.radiosudamericana.com/img/image/20100518175527-abelenda_1_.jpg

lunes, mayo 03, 2010

Kamín Serrano y su lectura de Los profetas del odio


Como una forma de agradecimiento por hacerse eco de una nota mía que salió en El Libertador de Corrientes y que puede leerse también en este Blog, me pareció interesante transcribir este artículo del Dr. Carlos Benjamin Serrano, conocido entre los amigos como Kamín (lo vamos a escribir con K) que salió publicado hoy en el mismo diario. Me parece muy interesante la lectura que hace de mi artículo, que a su vez es una lectura de un libro poco citado de don Arturo Jauretche. En su nota Kamín hace también un recorrido por los avateres de la historia del periodismo en Corrientes, siempre tan achicado y en cierto modo marcado de por vida por la sombra inmensa de los porteños. Odiados y admirados por igual, estos profetas del odio (o del amor según el caso) son devastadores en la formación de nuestras consciencias, muchas veces falsas. Debo decir que los comentarios sobre mi están evidentemente exagerados por el afecto.


Los profetas del odio
por Carlos Benjamín Serrano*

Este es el nombre de uno de los libros de Arturo Jauretche del año 1956, y es a la vez el título del artículo que publicó Francisco Abelenda, ahora en abril en EL LIBERTADOR.

"Los profetas del odio" es una lectura que no me fue posible; aún así es muy interesante poder darle la bienvenida a Francisco por el hecho de éste su descenso a Corrientes, más exactamente a las arenas del periodismo gráfico, un terreno que venimos pisando desde 1984, teniendo en cuenta que desde aquel momento no son tantos o preferentemente muy pocos los de cierto peso que hicieron pie en dichas arenas (1); sin ir muy lejos, EL LIBERTADOR está desde 1998, hasta entonces era el Diario de Corrientes que figuraba imparcialmente desde el 1992 y se sabe que con anterioridad los dos matutinos eran propiedad de una misma familia.

Una arena que durante muchos años prefirió optar por la no intelectualidad; esa era una gran carencia que se observaba en la ciudad, teniendo en cuenta que la Política y los políticos siempre tienden a direccionar las noticias, e incluso a apropiarse de los sistemas de información.

Y en Corrientes se vivía una soledad devastadora; el período democrático ya había llegado y desde luego la soledad era intelectual y social, también se podría decir política, pero los políticos se defendían en sus partidos y en las trampas, en las traiciones y en las coimas, en las prebendas y en los arreglos...

Fueron días muy duros para Corrientes, hablando de la década del '80 y del '90, y recién en el siglo XXI, o sea luego del '99 Corrientes comenzó a respirar.
Por todo esto hoy es motivo de alegría la bajada de Francisco a esta área nuestra, teniendo en cuenta que él es médico del Servicio de Clínica del Hospital Alemán de Buenos Aires, siendo que para pertenecer a ese plantes profesional hay que demostrar idoneidad; en realidad mi opinión es que Francisco bien pudiera haberse ido del país y estar en Europa cobrando en euros, pero se quedó en Argentina a pelearla desde acá.
A través de su presentación de Los profetas del odio le damos la bienvenida , pues desde allí lo analiza a Jauretche, aporte que desde ya agradecemos, pues lo que el vasco le explicó a la sociedad argentina, sobre todo a la clase media es monumental; por lo tanto la idea de esta contestación no es rebatir ninguno de sus pensamientos, sino por el contrario tratar de coincidir y de construir, y entre ambos dejar bien claro que Argentina necesita de nosotros; teniendo en cuenta que históricamente hemos estado dialectizados en un bando o en otro (2), y mientras nosotros discutíamos, siempre había terceros que cobraban de nuestras diferencias.

Y eso fue así en todo el siglo XX y en toda la América Latina; mientras nosotros nos enfrentábamos por uno u otro motivo, los intereses extranjeros aprovechaban para "infiltrarse" e iban alzándose con los beneficios pero a la vez minaban nuestras fuerzas.

Teniendo en cuenta todos estos antecedentes, bajo ningún sentido hemos de cuestionar la reciente llegada al ruedo, de alguien con semejante formación, y recibirlo con calidez, recordando una frecuente queja o reclamo de Fernando Abelenda (3) por el hecho de que esta provincia nunca recibió reconocimientos de las innumerables ocasiones que aportó para la construcción nacional; Corrientes siempre puso sangre y siempre dio sus hijos, a pesar de lo cuál eternamente quedó relegada de todos las mejoras de sus vecinas.

A Corrientes nunca se le agradeció sus entregas, por todo esto no vamos a disentir con Francisco, queremos consensuar y darle valor a sus palabras, por ejemplo cuándo dice "colonialismo económico y colonialismo mental". En ese punto me gustaría detener y hacer directa referencia al año 1826, cuándo Bernardino Rivadavia recibe el préstamo de un millón de libras esterlinas de la Baring Brothers.

Más abajo Abelenda hace alusión a "los miembros de la clase media identificada perdidamente con su clase superior, sin ser jamás reconocida por ella", frase muy feliz de nuestro huésped de hoy. A renglón seguido menciona una anécdota de Ricardo Güiraldes en Paris, dónde "sus colegas parisinos lo aplastaban con el mayor dominio del tema y del metier", o sea el autor de Don Segundo Sombra en una mesa de intelectuales en Francia; para nosotros en este caso el error no es de los parisienses sino del argentino, de querer ir a alternar su intelecto en Europa; esto nos recuerda de un gobernador de Corrientes (1983-1987), algo que en su momento le criticamos cuándo llevó una comitiva a Francia en busca de inversores, y le dijimos que hubiera sido de mucho mayor provecho si ese mismo esfuerzo lo utilizaba buscando horizontes y nuevas inversiones en la vecina provincia del Chaco, pasando por Resistencia.

Ésta sí podría ser una falencia de los argentinos e igualmente de los latinoamericanos, teniendo en cuenta que nosotros fuimos lo mejor de América Latina hasta no hace mucho, y eso lo saben los demás países.

Por último, Francisco hace referencia a la crisis rural del año 2008, movimiento que tuvo cómo protagonista al campo; me gustaría aclararle que no lo sigo en sus ideas, pues yo me siento enamorado del campo argentino, mi padre tenía ese mismo cariño; Francisco parece no simpatizar con el movimiento rural o no cree en él, respetémoslo porque en realidad existen muchas ópticas para mirar a la Argentina.

Finalmente veamos los que dice de los periodistas; los nombra a Marcos Aguinis y a Santiago Kovadloff, a Morales Solá y a Mariano Grondona, a Nelson Castro y a Ernesto Tenembaum y yo me digo que todos estos señores no creo que ninguno se caracterice por su grande amor a la patria. Todos ellos se llenan la boca y muchas veces pregunto "Dónde está el amor a la patria?".

Para terminar recordarle a nuestro invitado periodístico que Corrientes se quedó sin debate; no se escuchó un solo debate en todos los años desde 1983, aunque cabría rescatar el haber sido testigo activo de una Audiencia Pública que se hizo en el Palacio Legislativo en 2006, referida a los Esteros del Iberá, convocada por la Presidencia de la Cámara de Diputados para escuchar las distintas ponencias desde todos los sectores socioeconómicos e hicieron uso de la palabra más de 100 expositores, cada uno comentando los humedales del Iberá desde su propio ángulo.

(1) Probablemente hoy día, sea Darwy Berti el periodista local más importante que tuvimos en esta capital.

(2) Esos métodos basados en la dialéctica, algunos prefieren denominar "falsas antinomias de los argentinos".

(3) Fernando Abelenda es médico psicoanalista, uno de los directores de la institución El Árbol.

(*) El autor es médico y escritor.

martes, abril 13, 2010

Anticonstitucionalísimamente


Durante mucho tiempo, de niño, mis principales lecturas fueron el hispanísimo Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano y los libros de Monteiro Lobato de la serie que transcurre alrededor de los personajes de la Quinta del Benteveo Amarillo. En una de las aventuras relatadas por el gran escritor brasileño en su famosa saga, la familia de Doña Benita viajaba al país de la Gramática. En ese país llamaba la atención un gran monumento a la palabra más larga de la lengua: anticonstitucionalísimamente.

Honda fue mi decepción al comprobar que esa palabra no figuraba en mi otra fuente de lecturas predilecta. Ya se sabe que mi género preferido siempre fue la enciclopedia, así que atribuí el error a la traducción del libro de Monteiro Lobato, del portugués al castellano, por Ramón Prieto, el legendario adalid desarrollista, quien eligió en la traducción mantener esta palabra, presumiblemente por las resonancias políticas que en ese momento histórico(la década del 50) eran necesarias.

Hoy esta palabra ya no resuena como entonces y aprendimos ya, me lo enseñaron mis maestros, que no se debe decir "anticonstitucional" sino "inconstitucional" Y que las leyes que no son inconstitucionales, son válidas.

En el escenario político argentino fuimos testigos recientemente de una apelación por parte de ciertos legisladores a la justicia de los tribunales para definir si determinadas leyes y decretos que no eran de su agrado podían ser declarados inválidos. En algunos casos obtuvieron resultados favorables y los decretos presidenciales de creación de fondos para el pago de la deuda externa con reservas, por ejemplo, fueron dejados sin efecto por ciertos jueces de cuestionada prosapia.

En el caso de la Ley de Servicios Audiovisuales, aprobada por amplia mayoría en ambas cámaras y luego de un debate sin precedentes en el seno de toda la sociedad, con audiencias públicas inéditas, etc, de la manera más bizarra posible, un diputado mendocino recurrió a una jueza federal de su provincia de origen quien falló de acuerdo a lo esperado por este silencioso legislador que durante el debate legislativo no había abierto la boca. Ante la apeláción del gobierno nacional, la Cámara Federal de la provinica de Mendoza falló también haciendo lugar al reclamo del diputado Thomas, que así se llama el mendocino. Se aguarda ahora el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ante una nueva apelación del gobierno nacional. En la Argentina no existe un tribunal constitucional que define si una ley es o no inconstitucional así que la aplicación de las leyes aprobadas por el Congreso y Promulgadas por el Poder Ejecutivo deben evaluarse caso por caso y para cada caso en particular.

Resulta que como Cristina Fernandez de Kirchner ha actuado desde el comienzo de su mandato como Presidenta de la Nación con un importante apego formal a lo que la Constitución Nacional le autoriza, nuestros constitucionalistas opositores no pueden acusarla de "anticonstitucional" Ni mucho menos de "inconstitucional" Los Decretos de Necesidad y Urgencia, por ejemplo, son totalmente constitucionales. ¿Qué hacer entonces? ¿Cómo cuestionar a una presidenta que no se aparta una coma de los atributos y herramientas que le otorga la Constitución Nacional? ¿Cómo corroer jurídicamente los fundamentos de su poder? ¿Cómo contribuir al triunfo del frente del rechazo?

El ex ministro de la Corte Suprema de Justicia, Augusto César Belluscio, en una interesante entrevista que le realizara el ex senador José Antonio Romero Feris en su programa de televisión Corrientes de Pensamiento, al no poder acusar a la presidenta de gobernar por fuera de lo que manda la Constitución, se dedicó a despotricar ¡contra la Constitución! Sorprendente y casi inverosimil. ¡Nunca lo había dicho antes! Los Constitucionalistas, de repente, se han convertido en reformistas. La Constitución Nacional ya no debe ser honrada. Los Decretos de Necesidad y Urgencia son una basura que deben ser eliminados de la Constitución, las potestades legislativas del Poder Ejecutivo son el colmo de la tiranía, el poder de veto una afrenta a la democracia, el presidencialismo de la Constitución Nacional: una dictadura de las mayorías. Es lo que dijo Belluscio sin medias tintas ante el deleite del inefable Pocho.

Es también lo que viene sucediendo desde los medios opositores al gobierno, se mide con distinta vara de acuerdo a las conveniencias. Se esgrime como un estandarte a la Constitución Nacional cuando esto es lo que conviene a sus intereses. Si la Constitución se opone a sus conveniencias, se la combate, se la degrada.

Emilia, uno de los personajes entrañables de Monteiro Lobato, era una muñeca que odiaba la injusticia. Estaba rellena de trapo y ni siquiera tenía un corazón. Pero a fuerza de pensar se fue convirtiendo en una persona como cualquiera. La boneca-gente, Emilia, tenía un extraordinario ojo clínico para detectar la hipocresía. Creo que si Emilia hoy estuviera entre nosotros, esa simple muñeca de trapo no toleraría la hipocresía de los que construyen el relato social argentino actual. Se armaría de un puntero y acusaría sin más a los que con tal de minar el poder del gobierno actúan en contra de la Constitución Nacional o, si prefieren, anticonstitucionalísimamente.

domingo, abril 11, 2010

Los profetas del odio


Hoy por la tarde, pensando y pensando, fui a parar a mi biblioteca y por esas cosas de la polisemia, o como se llame a la casualidad que nos lleva a dar con lo inesperado, me encontré con un viejo libro de Arturo Jauretche, Los profetas del odio, editado en 1956.

El movimiento que en 1955 llevó al golpe militar contra el gobierno de Juan Perón tuvo de todo, militares liberales, comunistas, gente común de clase media, periodistas... Sin embargo, contra lo esperable, como lo advierte Jauretche en su entrañable libro, la Revolución Libertadora (como se autodenominó) contaba con una pléyade de intelectuales que ponían sus ideas, sus voces y sus textos al servicio de la Fusiladora (como la llamaron sus víctimas).

Ezequiel Martinez Estrada, Eduardo Mallea, Jorge Luis Borges y hasta Ernesto Sábato se pusieron al servicio del gobierno de facto y, sobre todo, colaboraron ampliamente para generar las condiciones y el marco conceptual que permitieron el golpe.

Es sorprendente cómo los escritos de Jauretche son válidos para entender a la sociedad argentina actual. Sus reflexiones sobre lo que llama el "medio pelo" son una brillante relectura, a la argentina, del aserto gramsciano que indica que una hegemonía se constituye cuando una clase dominante logra que sus intereses sean considerados como propios por la clase dominada. Sin reflexionar sobre esto es imposible entender el apoyo que gran parte de la clase media ofreció sin beneficio de inventario al movimiento campestre que estuvo a punto de derrocar al gobierno de Cristina Fernández. Todavía puede verse cómo personas que no tienen un acre de tierra propia se pasean en sus desvencijados autos con calcomanías que rezan "estoy con el campo".

En Los profetas del odio, Jauretche se encarga de analizar el lugar de los intelectuales de aquella época y para ello los analiza bajo el concepto de colonialismo económico y sobre todo de colonialismo mental. Jauretche argumenta que a los intelectuales argentinos de la intelligentzia les sucede lo mismo que a los miembros de la clase media identificada perdidamente con su clase superior sin ser jamás reconocidos por ella. A propósito recuerda una anécdota de Ricardo Güiraldes referida por Adam Diehl. Guiraldes llegó a París con el caudal de su cultura europea, bien armado de las últimas novedades, del dernier crie de las letras, pero lo invadía una profunda desazón cada vez que alternaba con sus colegas parisinos que lo aplastaban con su mayor dominio del tema y del metier. Demasiado inteligente Güiraldes como para no percibir su desubicación -cosa que no les pasa a nuestros intelectuales de la contra- reaccionaba diciéndole a Adam Diehl; "¡Yo los quisiera agarrar a estos gringos picando un novillo!" Y concluye Jauretche diciendo que "todo nuestro problema consiste en empezar a ver las cosas desde el ángulo de nuestra realidad, la individual y la colectiva".

Hoy la cosa es similar pero mucho menos grave. Es verdad que muchos intelectuales que escriben en algunos diarios como Marcos Aguinis, Santiago Kovadloff, Mario Vargas Llosa y otros más en el rol periodístico como Morales Solá, Mariano Grondona, etc, cabrían en la categoría descripta por Arturo Jauretche. Pero sin embargo hay ahora una gran cantidad de intelectuales que han leído a Jauretche y que son capaces de pensar al pais no como Martinez Estrada o el Borges del 55 sino como aquellos que ven las cosas "desde el ángulo de nuestra realidad". Me refiero a los Intelectuales de "Carta Abierta"

Si es verdad que la historia es "maestra de la vida", como dijo Cicerón, o "madre de la verdad, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir" como escribió Cervantes, entonces basta mirar ese pasado cercano para no repetir los errores que llevaron a tanta frustración.

Cuenta Jauretche otra anécdota jugosa en la que él, junto a Homero Manzi, fueron a uno de los diarios porteños que hoy encabezan el Frente del Rechazo "Fue en la casa vieja del diario La Nación, un dia que juntos fuimos a llevar una noticia de FORJA -que como todas, no publicaría- Llovía torrencialmente y en el zaguán, contra una de las paredes, estaban cuatro hombres en fila india. Me dijo Homero -Mirá estos hombres libres; están encadenados." Se refería Homero Manzi a Rómulo Zabala, Eduardo Mallea, el secretario de Mallea y a Enriquel Larreta. Imagine el lector qué diría hoy Homero Manzi de Nelson Castro, Ernesto Tenenbaum, Mariano Grondona, Joaquín Morales Solá, Marcos Aguinis, Mario Vargas llosa y Santiago Kovadloff, por citar solo algunos de nuestros remozados profetas.

jueves, abril 08, 2010

¿Vana esperanza?


La crisis del gobierno de Cristina Kirchner a poco de asumir y con el voto contrario al gobierno del vicepresidente de la Nación en la batalla por las retenciones móviles dejó el sabor amargo de lo que se avizoraba como una debacle para el proyecto iniciado por la presidencia de Néstor Kirchner en 2003.

Poco a poco una carga mediática desmesurada e inédita dejó la sensación de que se trataba de una pérdida de prestigio irremontable y que los años que quedaban de gobierno para Cristina serían un calvario para un gobierno carente en absoluto de influencia en la opinión pública.

Las elecciones de junio de 2008, con la derrota de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires, siguieron en ese camino desolador para las huestes oficialistas.

A partir de ese momento se instaló en la sociedad una idea curiosa: los únicos adherentes al proyecto kirchnerista eran militantes rentados (a bajo precio con el famoso choripán), los cambiantes barones del conurbano, algún piquetero exaltado atado a los beneficios de planes sociales de dudoso destino y algún que otro estúpido incapaz de diferenciar el bien del mal.

Para una persona de clase media, digamos un empleado de oficina o de comercio, que no estuviera de acuerdo con el odio brutal que despertaba lo que los medios más importantes llamaban con desprecio "la pareja presidencial", el mundo que les rodeaba se volvía un lugar dificil de habitar. La sola mención por este empleado de alguna tímida simpatía hacia alguna medida del gobierno lo encontraba vilipendiado por miradas de desprecio y eventualmente gritos desaforados. La acusación de "kirchnerista" caía como un sablazo sobre la cabeza del pobre paria que osaba manifestar en voz alta su simpatía hacia un gobierno que "no asumía el veredicto de las urnas" y se lanzaba con una Blitzkrieg diabólica a aprobar leyes impensables para una argentina neoliberal y capitalista salvaje: la ley de medios, el seguro universal para la niñez, la estatización de las AFJP, la estatización de Aerolíneas Argentinas, etc, etc. En este marco esa persona se sentía muy sola y triste, abandonada en un mundo abandonado. Náufraga de un proyecto que era pintado sin vela ni timón. Entonces el pobre empleado de comercio guarda sus opiniones para mejor ocasión, se calla, soporta en todos lados los agravios a la presidente para quien él conserva secretamente cierta simpatía, sonríe ante las cosas que sabe que no le conviene refutar y su vida sigue así, oculta, guardando sus pensamientos políticos dentro de un placard.

Sin embargo poco a poco fue surgiendo un programa de televisión desprolijo pero cargado de sonrisas , que exhibía un club "de la buena onda", con pequeños informes muchas veces tendenciosos pero bien compaginados, con columnistas intelectuales, simpáticos, bien vestidos, inteligentes, lindos.

El programa 678 que se emite por la Televisión Pública fue durante un tiempo el único programa "oficialista" de la televisión argentina. El único. Y eso generó una respuesta inesperada de todos los "empleados de comercio" y otros exponentes de la clase media que primero crearon una página de fans en la red informática Facebook y luego propusieron reunirse para expresarse y gritar sin miedos su oposición al frente del rechazo y el Odio (FRYO) (como se conoce al frente opositor al gobierno de Cristina Fernandez). Esa primera marcha de hace un par de meses fue para mostrar que existía una masa de algunos pocos que disentían y que se animaban a decirlo.

Hoy la situación es totalmente diferente a aquellos meses de soledad para nuestro querido "empleado". Ya no está solo. Ya puede decir lo que piensa sin tanto miedo. Va por su trabajo y se encuentra con otros que piensan como él.

El curso de los acontecimientos llevó nuevamente a la política argentina a una encrucijada importante. Un tribunal de la provincia de Mendoza falló en contra de la Ley de Servicios Audiovisuales que fuera aprobada después de una larga lucha de muchos años por una amplia mayoría en las dos Cámaras luego de un gran debate en toda la sociedad con audiencias públicas y todo lo que ninguna otra Ley de la República tuvo anteriormente.

El 9 de abril, los fans del programa 678 convocaron a expresarse a favor de la Ley de Medios y se movilizaron a los lugares más representativos de todas las ciudades del pais.

A partir de estas nuevas formas de expresión veremos qué puede lograr una clase media distinta a aquella que odia y rechaza, y veremos si es posible vencer las observaciones del gran Arturo Jauretche en su famoso libro sobre el medio pelo en la sociedad argentina. ¿Vana esperanza?