viernes, septiembre 14, 2007

Inland Empire, inentendible como la vida misma. Por Clara Abelenda


Pocas veces en la vida se nos presenta la oportunidad de disfrutar de manera muy intensa con una obra de arte, mejor dicho con una maravillosa obra de arte. Esto me pasó con Inland Empire, la última de David Lynch, gloriosa película que te transporta al paraiso, al infierno o a donde quieras y te deja en un estado de éxtasis no muy frecuente.

Con mucha prevención, ante los comentarios desvalorizantes hacia el espectador que "no se entiende nada", me dispuse a verla y a tratar de disfrutar de ella muy relajadamente como otro fanático me recomendó.

Ya con la primera imágen, en blanco y negro, me dí cuenta de que estaba por ver algo maravilloso. Imágen y música es toda la película, con actuaciones increíbles que te transmiten un terrible erotismo tan sólo hablando; miedo, mucho miedo, hay unos gritos aterradores que hielan la sangre; desesperanza, frustraciones, en fín todo lo que se te ocurra encontrás en este regalo que sólo un dios puede hacerte.

No se entiende nada, pero entendés todo, entendés cada escena, no hay nada que explicar. El rostro de ella te dice todo o las letras de la canciónes, que te advierten "es raro es raro", para luego otra seducirte con "encontré un sueño que me colma, encontré un sueño que me colma".

Particularmente me gustó la escena de ellos dos hablando, tienen una química brutal; la de ella, Laura dern, como prostituta, contando cómo un tipo la quiso violar, la violencia que transmite te da miedo y fundamentalmente la de ella con las chicas.

La película es rara, pero fantástica; ¿quién dijo que lo raro no es bueno, quién dijo que lo que no se entiende es malo, siempre entendemos todo?? ¿entendemos la vida???, ¿la vida en su conjunto???? Por supuesto que no, y lo mismo decimos que es maravillosa.

Cuando gozamos con algo, gozamos, tratamos de disfrutar lo más posible con el objeto del goce, y no creo que exista alguién que cuando está disfrutando pretenda racionalizar o entender lo que está viviendo, se limita a gozar y punto. Lo mismo pasa con Inland Empire. Es puro goce.

Por lo tanto muchachos a gozar se ha dicho.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El Imperio es mucho mas de lo que todos piensan, te recomiendo que veas nuevamente la película en un cuarto obscuro, en la pantalla mas grande en que puedas verla.

La película no tiene diálogos, tiene instrucciones, una vez que miras los diálogos como instrucciones ya agarraste la película.

Cuando entiendes que Lynch juega a ser Dios y pone a Nikki Grace a interpretar el papel de Jesucristo ya entendiste la película.

Fijate muy bien en la herida al costado que le hacen con un desarmador, cuando ella justamente muere en su papel mas importante (el de Jesucristo), sin embargo no es mas que eso, una interpretación, entonces se levanta sin entender nada y cuando sale de los estudios emula la resurrección de Cristo a los 3 días.

Francisco Abelenda dijo...

Fantástica interpretación..!
Ahora bien, las instrucciones son para qué?