miércoles, septiembre 02, 2009

Columbo o La Ley de Medios

Este es un momento crucial de la política argentina. Uno de esos momentos en que no podemos quedarnos en silencio.

Una de las estrategias de los dueños del poder mediático (o simplemente los dueños del poder) es hacer creer que aquel que piensa diferente, aquel que coincide con algunas de las medidas del gobierno es un paria, un loco, un estúpido o un corrupto.

Más allá de los verdaderos perjudicados que siempre son los pobres, ante este bombardeo mediático la primera víctima, como en la guerra, es la verdad. La segunda víctima es el grupo numeroso de los incautos televidentes y radioescuchas, aquellos a quienes la política no les importó nunca lo suficiente como para analizar el dia a dia, escudriñar en los avatares de la lucha cotidiana, buscar entre lineas en los textos, ni cuestionar demasiado el discurso hegemónico de los medios.

Tampoco recuerdan muy bien quien fue Cristian Colombo*, (¿o era Columbo?) para dar un ejemplo de un funcionario que ya no figura y en su momento fue muy poderoso.

Esta hegemonía mediática, comandada por los multimedios Clarin (que dirige al Diario Clarín, Canal 13, Diario La Razón, Diario La Voz del Interior de Córdoba, Expo Agro, Expo Educativa, Papel Prensa, TN Todo Noticias, Correo Privado, Cablevisión, Multicanal, el 60% de Telecentro, Canal Volver, Canal 12 de Córdoba, Canal 7 de Bahía Blanca, el 55 % de Pol-Ka, Cnal Rural satelital, TyC Sorts, TSC Televisión Satelital Codificada, Radio Mitre, FM 100 y otros medios en participación accionaria menor) América (de de Narvaez que incluye America TV, América 24, Radio La Red y otros), el diario La Nación, Radio Continental, etc... está ejerciendo una manipulación informativa gravísima. Atacan como partidos políticos y se defienden con la libertad de expresión.

Pero no quiero convencer a nadie.

Lo único que pido es que aquellos que piensan distinto, que algunos serán, hagan oir su voz, que no se callen, que digan estrictamente lo que piensan, sin agredir, sin mostrarse superiores a nadie.

Es el momento en que tenemos que hablar o escribir.

Crecimos admirando a los argentinos que no se callaron y contra viento y marea defendieron sus ideas, hagámosle hoy honor.

Salud

*Cristian Colombo fue el último Jefe de Gabinete del Gobierno de Fernando de la Rua.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Es asi!
Yo estoy a favor porque me vencieron pero no me convencieron. Como cuando salis del cine derrotado por una genialidad y con el paso de los dias empezas a encontrar las mentiras y el verdadero discurso. Como una publicidad. Hoy leia una nota de La Nación y tenia algunas cositas interesantes, ojala no sea asi.

Me pregunto si el de la foto es muy importante porque no lo reconozco. Soy de los que "no recuerdan". Auch!

Cambien de dia el programa para que los pueda volver a escuchar.

Saluditos
Flor

Anónimo dijo...

Que los medios “crean” la “realidad” al servicio de los intereses que representan no es ninguna novedad.
No coincido del todo cuando decís que una de las víctimas de esta acción es “el grupo numeroso de los incautos televidentes y radioescuchas, aquellos a quienes la política no les importó nunca lo suficiente como para analizar el día a día”, escudriñar en los avatares de la lucha cotidiana, buscar entre líneas en los textos, ni cuestionar demasiado el discurso hegemónico de los medios”. De tu propio enunciado se desprende que más que “víctimas” son cómplices, ya sea por acción u omisión.
Es cierto que el sistema mediático al “crear la realidad”, intenta ordenar al conjunto de la vida social, homogeneizando costumbres, hábitos, modos de pensar y consumo. Pero justamente lo que no hay que hacer es homogeneizar a los distintos sectores sociales frente al pode mediático.
“Los pobres”, el primer grupo de víctimas al que identificás, ven a los medios y sus expresiones como un espectáculo más. Es debido a esto el creciente esfuerzo de los medios de transformar la información en un producto que entretenga, que “venda”, que, en definitiva, contribuya a consolidar el sistema de poder.
La clase media, en cambio, no tiene nada de “incauta”. La información que les llega por los medios no es un entretenimiento. La critican, la cuestionan, pero la terminan creyendo. Pero digo que no es incauta porque es cómplice necesaria de este sistema perverso. La clase media cree en la información que recibe de los medios porque proviene de intelectuales medio pelo de su misma clase.
Por último, me gustaría que explicaras un poco más, desde tu opinión personal, la cita de la frase de la Presidenta (Atacan como partidos políticos y se defienden con la libertad de expresión). Vos, Francisco Abelenda, que querés decir con eso?

Mario

Francisco Abelenda dijo...

Gracias Mario y Flor por sus comentarios.
El de la foto es el actor Peter falk interpretando al detective Columbo. No me gusta decir por qué elijo las ilustraciones y los títulos porque lo divertido está en lo enigmático y en que el lector trate de buscar la relación, pero en este caso te doy una pista. Colombo, Columbo, Peter Falk, la televisión, el modo de ejercer su trabajo de detective, la clase media, ese tipo de relaciones...
Lo de "atacan como partidos políticos es evidente porque los medios toman partido sin verguenza alguna, descargan golpes y mas golpes sin preocuparse en lo más mínimo por la veracidad de lo que dicen sino sólo de sus intereses, proselitistas incluso, pero a la hora de la réplica se rasgan las vestiduras si uno osa contraatacar diciendo que es un ataque a la libertad de expresión.Los partidos políticos no tienen esta herramienta. Deben bancarse, entrar en el libre juego dialéctico que los peridoistas hegemónicos desde su púlpito no aceptan.

Anónimo dijo...

Crees tanto en este gobierno que tus opiniones se vuelven muy nobles pero para mi eso te resta credibilidad.
Es importante pero es mentira que asi como esta va a favorecer a Telefonica??? Es mentira que los canales de aire pueden terminar en manos de cualquiera y nos van a terminar contando un bolazo gigante pero esta vez "Oficial"???
El gran cambio de contenidos tendria que venir apoyado por un proyecto educativo. Asi nos despertamos y consumimos con mas inteligencia. Que no te digan lo que es correcto, que te den la posibilidad de elegir. Las buenas ideas y proyectos nos van a quedar marcados y al momento de elegir (hasta en las elecciones) puede que nos equivoquemos pero la opción va a estar en cada uno. Hacia la libertad pero de verdad...
Mi primer propuesta democratica seria prohibir a Cerati por el bien del rock nacional! =P
Le preguntaré a mis viejos por Columbo.
Me da vergüenza que mis pavadas queden en un blog pero buen... vi luz y entre.

Hasta la proxima
Flor

Anónimo dijo...

Es imposible ignorar el efecto que el sistema mediático tiene sobre los comportamientos sociales. Es una lógica hegemónica según la cual un sector de poder (el no inocentemente llamado cuarto poder) intenta convencer a gran parte de la población de que sus propios intereses son los de toda la población. Esta manipulación burda me resulta por demás despreciable pero, en un punto, la entiendo. Los medios intentan, por todos los medios (valga la redundancia y el juego de palabras) imponer sistemas que les permitan sostenerse, consolidarse y ampliarse. Es la lucha por la supervivencia.
También entiendo a Cristina cuando dice que “los medios atacan como partidos políticos y se defienden con la libertad de expresión”. No sólo la entiendo: en este punto, acuerdo totalmente con ella. El ataque feroz del que es objeto la Presidenta de parte de la prensa puede tener algún sustento real en ciertos hechos de gobierno pero, mayoritariamente, responde al interés de los medios de preservar su poder hegemónico.
Lo que no entiendo, es que vos, Francisco Abelenda, caigas en la trampa de esta lógica binaria y defiendas como propia la posición de la Presidenta frente a los medios. El gobierno no se “banca” las críticas, no responde “inocentemente” a ellas, ni siquiera entre en el libre juego dialéctico (salvo que entiendas por “juego dialéctico” el cada vez más frecuente uso de la cadena nacional o las particulares y escasísimas conferencias de prensa). Las acciones que emprende el gobierno como estrategia de contraofensiva son la mayoría de las veces de dudosa legitimidad, y en algunos casos, de indudable ilegalidad.
Puedo entender que un conglomerado de corporaciones luchen por consolidar su poder. Es parte de la lógica capitalista. Lo entiendo, no lo comparto, y deseo fervientemente que esa lógica sea combatida. Pero de ningún modo puedo convalidar que el gobierno de mi país se rebaje al nivel rastrero de su adversario, utilice las herramientas que dispone de la manera que no debe, y lo que es peor, con la sospechosa misma finalidad (la concentración de poder) de quien dice combatir.
Y este pensamiento, obviamente excede la coyuntura actual de la ley de radiodifusión (ley que celebro que finalmente vaya a debatirse). Precisamente porque crecimos admirando a los argentinos que no se callaron y contra viento y marea defendieron sus (propias) ideas, dejémonos de charlatanerías ideológicas y hagámosle hoy honor.

Mario Nolent

Elina dijo...

Me parece que todo este intercambio soslaya una cuestión de fondo central como lo es el papel de la ideología, aunque algunos intenten descalificarlo bajo el rótulo de charlatanería ideológica. Siguiendo a Zizek, creo que en el trasfondo de la confrontación medios-gobierno se pone en juego una cuestión de ideologías, desde el momento mismo en el que el contenido de las mismas es funcional respecto de alguna relación de dominación social ("poder", "explotación") de un modo no transparente: la lógica misma de la legitimación de la relación de dominación debe permanecer oculta para ser efectiva. Las corporaciones mediáticas no ocultan su real intención: basta con leer sus líneas editoriales para comprender cabalmente sus aspiraciones corporativas. Ya ni siquiera se esfuerzan en demostrar una aparente objetividad en el tratamiento de la información: dicen que esta ley es de inspiración “fascista”, “chavista” y todos los “ista” despertados por los Kirchner.
El punto de partida del gobierno en cambio, no es el reconocimiento pleno del hecho de que se parte de una gran mentira. Aún cuando, por ejemplo, es cierto que existe una concentración vergonzosa de medios en manos de unos pocos y que es necesario desconcentrar y democratizar la información y la comunicación, esta legitimación sigue siendo "ideológica" en la medida en que no menciona los verdaderos motivos de la intervención del gobierno. La forma más notable de mentir con la máscara de la verdad es el cinismo: con una franqueza cautivadora, se admite “todo", sin que este pleno reconocimiento de los intereses de poder impida en absoluto continuar detrás de estos intereses. La fórmula del cinismo ya no es ni siquiera "no se dan cuenta, pero lo están haciendo" sino " saben muy bien lo que están haciendo, y lo hacen de todos modos".
Lejos de la parálisis , y más allá de las predicciones de desbarrancamiento inexorable formuladas inmediatamente después de las elecciones, el gobierno sigue haciendo exhibiciones obscenas de poder.
Si esto no es poder, el poder donde está.

Pablo dijo...

Francisco, el problema de utilizar un estilo tibio, inodoro e insípido en la defensa del gobierno de Cristina y del modelo en general, es que despertás los comentarios tilingos de pseudointelectuales que creen que por nombrar a Zizek están a la altura del pensamiento de Carta Abierta. Te sugiero que busques tu propio estilo. Con coraje. Con sal en las heridas, lleno de pasión y de compromiso con este proyecto. El intento de imitar a Orlando Barone resulta burdo y fallido, y la prueba está en que no podés generar ni un solo comentario favorable al estilo de los seguidores de las cartas abiertas. Gracias por la posibilidad de opinar y participar en este espacio.

Francisco Abelenda dijo...

Estimado Pablo, no creo que mi estilo sea tibio, inodoro e insípido, pero por supuesto, es mi opinión y vale lo que vale.
Es más, me acusan generalmente de energúmeno, ultrakirchnerista y esas cosas.
Sin embargo no creo que haya ningún programa en toda la radiofonía que de manera independiente se manifieste tan a favor de este gobierno como el nuestro.
Por otra parte, suscribo al aserto de Lacan que completa la frase de Buffon "el estilo es el hombre" y la redefine como "el estilo es el hombre... a quien uno se dirige"
En síntesis, mi estilo (y el tuyo) cambian de acuerdo a quién suponemos nuestros interlocutores.
Orlando Barone tampoco me parece tibio, ni inodoro ni nada de eso. No pretendo imitarlo pero tampoco pretendo originalidad en mi estilo, que desde luego no tengo.
Los comentarios a este artículo fueron muchos teniendo en cuenta el promedio en las otras entradas así que estoy satisfecho. Incluso lo publicaron en diarios del interior y en otros portales. No lo esperaba.
Te invito, si tenés tiempo y ganas, a que ingreses a los otros posts y me des tu opinión.
Un abrazo y gracias.

Pablo dijo...

Cuando digo que para mí tu estilo es tibio, inodoro e insípido (a diferencia del de Orlando Barone, claro está), es porque yo no percibo una defensa feroz, una cruzada contundente, audaz, que no deje dudas en qué lugar estás parado y cuál es tu lucha. Por supuesto que también es mi opinión y que vale lo que vale. He leído algunos posts del blog, y eventualmente te he escuchado en la radio, y creo no equivocarme cuando percibo que tu táctica (estilo, técnica, estrategia, o como quieras llamarla) es el delicado juego al límite entre la verdad y la ficción. Muchas veces no se sabe con certeza si los mails que leés en el programa realmente los escribieron los oyentes o los escribiste vos mismo, o si cuando bardeás o ninguneás a la gente que te llama, estás babietchecoparizado o estás convencido de que tus interlocutores son minusválidos mentales (o ambas cosas). Creo que tu juego es moverte entre la seriedad y la ironía y arriesgarte, para que quienes te leemos o escuchamos no lo sepamos nunca con certeza. En términos de juego dialéctico y/o texto-trampa, debo reconocer que la mayoría de las veces son excelentes, el tema es que para la defensa de este modelo, yo creo que hay que jugarse sin ambigüedades. Yo soy visceralmente energúmeno, ultrakirchnerista y muchos otros calificativos que podrían englobarse en “esas cosas”. Es ese fanatismo cuasi talibán el que me hace criticarte aún cuando percibo que sos del palo, porque estoy convencido de que esta cruzada no admite matices, ni puede estar sometida al arbitrio de juegos dialécticos ni falsas interpretaciones. Por eso redoblo la apuesta. En cada acto, en cada palabra dicha o escrita de quienes adherimos a este modelo, debe ponerse de manifiesto una auténtica vocación de defensa de este proyecto de país, sin posibilidad de flaquear en una traducción acabada de nuestras convicciones.
Gracias por la posibilidad de este intercambio, y prometo comentar otros posts que ya he leído y que me parecieron sumamente interesantes.

Anónimo dijo...

Nunca pude saber donde viven los argentinos. Se quejan del autoritarismo de los K, ja , y el de los militares que mataron en nombre de washigton?. La crisis del campo.Que es el campo para un clase media, los que deformaron el perfil productivo nacional a instancias de una multinacional o los peones que viven al dia.En un pais donde la carne era la comida de los pobres, por presión de las multinacionales e intereses de gobiernos foraneos, lo empobrecieron y violentaron de todas las maneras, sistematicamente con el auxilio de la clase media y las clases dirigentes y el ejercito nacional?. Existe alguna justificación que niegue a esta sencilla descripcion. No soy K, pero cuando el asumio la presidencia estabamos en un caos total con un presidente por semana y con unas historia de subo,pido un prestamo,colaboro con el FMI, vendo lo que puedo robo y me voy. Hasta llegar a al reino de la fantasia con una deuda de 200 mil fanstastillones de dolares, con menen, el macho, y caballo y toda esas historias. En donde estaban los argentinos que hoy claman por la honestidad, estaban avalando la obediencia debida, la venta de recursos por menem. La verdad que no se de que hablan los diarios y la gente en la calle.¿La inseguridad?, si la crearon todos los ciudadanos al avalar el secuestro, asesinato, robo en nombre de dios y la patria. Creo que el articulo 22 dice quien gobierna este territorio que seria una nacion si tuviera en su seno ciudadanos que conozcan la constitucion que regula las relaciones basicas.¿Los derechos?. Como pueden existir un derecho que no se pueda hacer cumplir. Fantasias. Derechos humanos, acaso existen otros. Derechos de los niños, de las mujeres, de los pelirrojos, de las mascotas, al decir humanos no se cubren todos, tal vez me equivoque y los niños no son humanos, por lo menos no los de africa. Los caprichos generan derechos?. Una institucion social basada en la maternidad y la proteccion infantil sera usada para satisfacer patologias afectivas?.Hasta donde llegara la boludez cotidiana argentina.Quien lo sabe, el que sobreviva lo vera. Los K son el mejor gobierno que tuvo la argentian en los ultimos 100 años. No son lo que la imbecil clase media quiere pero son lo mejor que sucedio.